“Fui soldado GN pero no somocista”

Especial - 17.07.2005
Gonzalo Evertz

El mayor general Gonzalo Evertz (Vulcano) era el jefe de la Guardia Nacional en León durante la insurrección que tomó esa ciudad en el 79. Desde su exilio en Miami cuenta las peripecias de esas fechas y da su particular visión del país y la gente que dejó hace 26 años

Edda Sánchez
Corresponsal de La Prensa en Miami

En el otro lado de la cera estaba Vulcano. El mayor general Gonzalo Evertz era el jefe de la Guardia Nacional para los días de guerra en León. En el libro De León al bunker, el periodista Guillermo Cortés Domínguez describe a Evertz como “un militar tropista que se fajaba en el terreno hombro a hombro con sus soldados” que sin embargo “empezó a caer en desgracia ante Somoza y el Estado Mayor de la GN” cuando un convoy militar que llegó de refuerzo a León encontró “a las tropas de Vulcano recluidas temerosamente en el Comando Departamental” y una serie posterior de eventos hicieron pensar algo que a criterio de Cortés Domínguez parecía insólito: “Vulcano colaboraba con el FSLN”.

Magazine conversó con Evertz, en su casa de Miami, donde vive desde hace 25 años cuando llegó junto con su esposa y siete hijos como parte de los cerca de ocho mil soldados de la Guardia Nacional que buscaron el exilio después del triunfo sandinista. Vulcano desmiente el rumor que según Cortés lo hizo caer en desgracia y explica desde su visión el desarrollo de los acontecimientos que cambiaron la historia en Nicaragua.

¿Cómo recuerda usted los meses de junio y julio del 79?

“Los recuerdo como meses tristes para Nicaragua porque para esa fecha ya el consorcio internacional manejado por el ‘Chacal’ del Caribe, Fidel Castro, y su mano derecha el presidente de EE.UU., Carter, en conjunto con una caterva de presidentes ya nos tenían sitiados y al borde del aro. Junio y julio del 79 son una época triste, conocida mejor como la época en la que comenzó la noche oscura”.

¿Qué hacía usted en esos momentos?

“Pelear contra los sandinistas, quienes eran y siguen siendo unos bandoleros”.

La ciudad de León tiene un poder simbólico en la lucha en contra de los 43 años del gobierno de la familia Somoza. En León fue donde Rigoberto López Pérez baleó a Somoza García, un 23 de julio de 1959 se dio la matanza de varios estudiantes bajo la dirección del mayor Tacho Ortiz… ¿Cómo interpreta usted el hecho de que León fue una de las primeras ciudades que cae en manos del FSLN y en donde la junta del gobierno revolucionario ingresa al país? “Primero quiero aclarar que esa no fue una ‘gran matanza’, sino que fueron dos estudiantes los que murieron… En cuanto a la respuesta a su pregunta, normalmente donde está llegando la cultura en cualquier parte del mundo es donde está la oposición para los gobiernos. Como León era la sede de la mayor parte de las universidades, ahí era donde se reunían también la mayor cantidad de estudiantes de todas partes del mundo, los cuales son los que siempre vienen trayendo el progreso al mundo, claro, cuando son bien encaminados. En este caso no fue así porque los sandinistas lo que hicieron fue retroceder el país”.

¿Cuál es su opinión de los 43 años de gobierno de la familia Somoza?

En ese período de 43 años, el cual se quiere marcar como somocista fue el período de más progreso que ha tenido Nicaragua. Hablan de ‘La Dictadura’, pero fíjate que quien sea que fuera y quería poner un negocio lo ponía; de toda índole: liberal, conservador y hasta comunista. Todos podían salir del país, comprar fincas, etc. ¿Quién no podía hacer todo esto? No obstante, fue culpa de Pedro Joaquín Chamorro, quien por enemistad con Somoza fue el que ayudó a levantar esa guerra en contra de la supuesta dictadura y para mí es el principal culpable de la desgracia de Nicaragua. Prácticamente, el mismo Pedro Joaquín, secundado por los sandinistas, creó ese ambiente de la dictadura sangrienta de Anastasio Somoza Debayle.

¿Cuánto tiempo sirvió en la Guardia Nacional?

Yo serví 36 años en la GN y siempre combatí en contra de los sandinistas y siempre los derroté; por eso me engancharon una serie de cosas como que maltraté y hasta mataba a la gente. ¡Lo que pasaba era que me tenían miedo y por eso sacaban todas esas cosas!

¿Qué me puede decir de las acusaciones de la GN de haber violado los derechos humanos?

Eso es parte del afán de otros en el Diario La Prensa de habernos desacreditado y la gente se lo creía. Primero quiero aclarar que Anastasio Somoza García era diferente a Anastasio Somoza Debayle. Somoza Debayle fue estudiado aquí, en EE.UU., en una universidad de acá y estaba acostumbrado a respetar los derechos humanos, los cuales se respetaban. Desgraciadamente, las cosas que hacía Somoza García se las pasaron a Somoza Debayle y al resto; la gente se lo creía como en el caso de Pedro Joaquín Chamorro.

¿Cuántos cementerios clandestinos se descubrieron si comparamos entre la GN y el sandinismo?
En 10 años de sandinismo se ha escuchado hablar de veinte y pico de cementerios clandestinos.

¿Qué opinión tiene del asesinato de Sandino?

Bueno, eso no fue un crimen, fue más bien un error de parte de Somoza. Le voy a dar un ejemplo: cuando Napoleón Bonaparte mandó a matar a un gran Duque también fue un error. Cuando alguien le reclamó a España el haber masacrado a los indios en tiempos anteriores, me recuerdo que una eminencia española dijo que esas no fueron cosas de España, sino del tiempo. Asimismo cuando se decían cosas de Somoza García (viejo), nadie se puso a pensar que sus acciones eran normales en esos tiempos… La gran prueba de ese error fue la fatal consecuencia del nacimiento de los asesinos sandinistas.

Usted tiene una mala opinión de Pedro Joaquín Chamorro.

Para mí Pedro Joaquín Chamorro fue el principal causante de los años negros que ha vivido Nicaragua porque su periódico y programa de radio eran como una doctrina. Su periódico nos hizo a la Guardia Nacional unos grandes asesinos y ladrones. Curiosamente se ha perseguido a generales, coroneles, comandantes y un montón de militares de todos los países como Colombia, Venezuela y México, entre otros, sin embargo, a nosotros que salimos desde hace 26 años nadie nos ha perseguido.

Usted dice que la GN perdió la guerra gracias a una conspiración internacional, sin embargo es un hecho documentado que la población civil se levantó en armas en contra del gobierno de Somoza.

Es cierto sobre lo de la conspiración de la gran alianza entre el Chacal (Fidel), presidentes en el exterior y Pedro Joaquín; la verdad era dificil pelear en contra de esa alianza o monstruo. Pero quiero aclarar que hasta que había caído Somoza, la gente se levantó en contra de él. Ni nosotros ni la gente podíamos hacer nada en contra de esa conspiración internacional.

¿En qué momento se enteró que la situación estaba perdida?

Yo nunca la di por perdida. Lo que pasa es que a mí me hirieron en León y en julio del 79 tuve que irme del Hospital Militar de Nicaragua al Hospital Militar de Guatemala. Ahí estuve hospitalizado como cinco meses y me hicieron un par de operaciones. Yo nunca me escapé ni me despidieron de mi puesto a como muchos han dicho. Es más, aún estando herido traté de combatir por mi país. Claro, como era comandante de León, tenía que recibir una orden del jefe para poder salir y así fue. Me rescataron del fortín en un helicóptero con una orden de autorización.

¿Tuvo usted alguna pugna u oposición en contra del gobierno de Somoza durante su servicio militar?

No, nunca. Yo era un soldado de las fuerzas armadas de Nicaragua pero no somocista.

¿En algún momento conspiró con el Frente Sandinista?

No, nunca. Muchos se confundieron y le digo porque yo tenía mis hermanos, quienes eran sandinistas y tal vez por ahí se pudo hablar de que yo estaba conspirando, pero en realidad, lo que hacíamos era echarnos unos tragos y en realidad nunca hablábamos de política.

¿Qué es lo que representa la GN en el exilio?

Dolor de patria porque todos sufrimos el desastre que le ha caído a Nicaragua. Todos hemos llorado lágrimas de sangre al ver el desastre que los sandinistas han hecho con Nicaragua.

Cuéntenos un poco de su hijo y cómo murió en EE.UU.

A mi hijo lo mataron en Tennessee. La policía de Tennessee me avisó que no se sabía quién lo había matado, pero lo que sí se supo fue que era relacionado con las drogas. Y eso no respeta a nadie. Uno como padre o madre sufre mucho. Pero también creo que lo mataron por venganza en contra mía desde que yo era militar en Nicaragua. Desde allá me lo metieron en las drogas. Y con eso me tocaron en lo que más me duele, mi familia.

¿Qué piensa de lo que está sucediendo actualmente en el país?

Me da asco ver todo lo que están haciendo en esa asamblea, es una barbaridad y me da pesar cuando oigo nombres de personas que eran dignas y ahora se les ha venido enlodando sus nombres y sus ejecuciones. La corrupción ha corroído hasta los cimientos de la sociedad nicaragüense y destruido la dignidad de la gente. Los jóvenes aprendieron a usar morteros caseros y hasta cómo quemar vehículos; las pobres niñas han aprendido a ser prostitutas; otros niños han aprendido a trabajar en La Chureca… Eso no existía en tiempos del liberalismo, cuando había escuela y trabajo.

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