¿Café o té? eso lo deciden sus genes

Periscopio - 14.01.2019
café

¿Comienza el día con un fuerte y vigoroso olor a café? ¿O prefiere el suave aroma del té? Según un reciente estudio, la elección puede estar determinada por sus genes, especialmente por aquellos que juegan un papel en la percepción del sabor amargo, según publicó el sitio web Grandes Medios.

Un grupo de investigadores de Australia y Estados Unidos revelaron que, efectivamente, los genes responsables de la percepción de sabores influyen en el tipo de alimentos y bebidas que tomamos, en este caso en la elección de café o té.

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Daniel Hwang, científico de la Universidad de Queensland, en Australia, recordó que hay análisis previos que demuestran cómo ciertos factores juegan un rol importante en la cantidad de café o té que ingiere una persona.

Se analizó específicamente la forma en que el consumo de té, café y alcohol guarda relación con los genes receptores de sabor, pero no todos, sino aquellos que perciben sustancias amargas como la cafeína, la quinina y otra artificial llamada propiluracilo (PROP).

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Las personas con variaciones genéticas en los receptores del sabor amargo, manifestaron mayor sensibilidad a la cafeína. Por ende, tenían un veinte por ciento más de probabilidad de consumir más de cuatro tazas de café durante el día. También tenían menos posibilidad de tomar té, y los científicos creen que la razón es porque esa “sensibilidad” a la cafeína los hace propensos a volverse “adictos” a los efectos estimulantes de esta sustancia. El café tiene una mayor concentración de cafeína que el té.

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Para Hwang, “no todo está en la genética”. Según la opinión del científico, publicada en el sitio web The Conversation, si bien es cierto que pueden desagradarnos ciertas sustancias en un momento dado, tanto los sabores como el comportamiento dietético de una persona pueden cambiar con el tiempo.

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