Lo que no sabía de la canción “Gracias a la vida”

Periscopio - 11.08.2019
Violeta parra

En noviembre de 1966 Violeta Parra lanzó la que se convertiría en una de sus canciones más trascendentales y la más versionada por diferentes artistas hasta que se convirtió en un himno, “Gracias a la vida”.

Tres meses después la mejor folklorista de Chile se quitó la vida, el 5 de febrero de 1967, a los 49 años.

Un mes antes de su muerte, Parra describió “Gracias a la vida” ante un medio de comunicación —en su última comparecencia— como una de sus canciones más “maduras”, “lindas” y “enteras”, y otras que menciona: “Run Run se fue pa’l Norte” y “Volver a los 17”.

Solo a meses de publicarla fue asociada a su controversial muerte y se adoptaron una serie de interpretaciones. Se dijo que era una despedida, un canto a la existencia y sus matices, entre otras teorías y comentarios.

Javiera Parra, artista y nieta de Violeta, declaró en alguna ocasión para la BBC que el tema “es una añoranza a la vida, como si ella ya se hubiera ido. Y viendo lo que vino después del disco Las últimas composiciones, uno entiende la canción de otra manera. Era una despedida”. Hay quienes consideran que el disco por sí mismo es una advertencia de muerte.

Parra se pegó un tiro mortal en la sien derecha. Eligió como escenario suicida —anunciado en sus canciones últimas— la Carpa de La Reina, el centro cultural que había montado en 1965 en un barrio del oriente de Santiago de Chile con la intención de convertirlo en una “universidad del folclore”.

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