El quinto Beatle

Reportaje - 23.10.2005
Omar Alvarado

Su vida son los Beatles. Colecciona discos, pósteres, libros, revistas, broches, corbatas... Va a conciertos a México, Miami y España. Su mayor tesoro, un pedazo de la toalla que usó Paul McCartney en Barcelona. Su mayor sueño, caminar descalzo por las calles de Liverpool...

María José Amador
Fotos de Moisés Matute

Son las ocho de la mañana. Omar Alvarado, el fans "número uno" de Los Beatles en Nicaragua, se despierta y observa la colección que tapiza las cuatro paredes de su cuarto. En la mesa de noche descansa un muñeco del legendario Paul McCartney, unos CD y algunas revistas donde los paparazzi ingleses se lucieron publicando curiosidades de Los Beatles. A esta hora, entre el ruido de las bocinas de los buses y el grito cantadito de la vendedora de verduras que recorre el barrio San Judas, Omar abandona su cama y antes de entrar al baño toma un disco de McCartney, ve la fotografía de portada y lo coloca en su CD-player dándole un volumen moderado para no perturbar la tranquilidad de sus vecinos. Es domingo.

Su "pinta" no es ni de hippie ni de mochilero. Menos pelo largo. Más bien es sencillo, educado, esbelto y, aunque su cabello sedoso y tupido ofrece potencial para un corte al estilo de Ringo Starr, Omar lo mantiene corto porque su trabajo en el banco lo obliga a un aspecto, digamos, formal. Sin embargo, cuando está en casa viste casi siempre de jeans y camisetas (de Los Beatles, por supuesto) y ese domingo en particular usa una camiseta negra que resalta su tez morena.

Nació en Managua en 1970, una época en la que Los Beatles dominaban las emisoras nicaragüenses. Por 25 años ha sido fanático de Los Beatles y ha viajado a España, México y recientemente a Miami a los conciertos de Paul McCartney.

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Una vez bañado y vestido, se desayuna un nacatamal acompañado de café negro, junto con un vídeo del concierto de McCartney en España de 1993. Luego lava su automóvil gris, el que adorna muy discretamente con una calcomanía en la valijera. Mientras está en la acera, de su casa, y particularmente de su cuarto, emana una melodía: "Yesterday, all my troubles seemed so far away..."

Colección de Omar Alvarado
Los Long Plays son los primeros objetivos que Omar consiguió para su colección.

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La afición de Omar por Los Beatles inició cuando su mamá le regaló un long play llamado Beatles 1967 a 1970 o Álbum azul. "Desde que escuché este disco me empecé a interesar por la música de este grupo y junto a unos amigos comenzamos a prestarnos discos y revistas pero sin darle mucha importancia", dice Omar. Fue entonces para 1986, cuando apenas tenía 16 años, que reconoció el valor de coleccionar material de Los Beatles y decidió comprar más cosas y cuidarlas como un tesoro, ya que para esa época no entraban muchos productos de Los Beatles al mercado nicaragüense. Ante lo dificil que era adquirir material para su colección decidió no prestar nada de lo que tenía por temor a que no se lo devolvieran.

Terminados sus labores dominicales, Omar muestra toda la colección que ha venido adquiriendo por 25 años y que invade el cuarto que comparte con su hermano, dejando apenas pequeños espacios para poner alguna foto familiar. El resto del espacio es para Los Betales, cuya presencia es omnipresente ya sea como CD, casetes, llaveros, camisetas, rompecabezas, libros, DVD, revistas, broches, ceniceros, corbatas, películas y todo lo que aparezca en el mercado y caiga en sus manos.

Omar considera que las letras de las canciones de Los Beatles tienen mensajes con los que realmente se identifica. "Son mensajes de amor que tienen relación con los problemas sociales del mundo en general. Y su melodía es increíble, no se puede comparar con esos ritmos nuevos como el reggaeton", dice mientras sostiene entre sus manos el último álbum de Paul McCartney: Chaos and creation in the backyard.

En la colección de Omar se encuentran unos sellos postales de John Lennon, que distribuyó Correos de Nicaragua hace unos años, discos originales que sólo se consiguen comprándolos por Internet y otros medios de intercambios. "Una vez visité una tienda en Metrocentro y recuerdo que el dueño tenía una colección de seis CD de Los Beatles que yo no tenía, cada uno a 62 córdobas, entonces se los compré y luego me dijo que si le daba mi reloj Citizen me daría dos disco más. Y así fue", comentó Omar con el rostro asombrado como si recapacitase por el trueque que hizo hace unos años.

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Omar pretende, además de continuar coleccionando y viajando, crear una página web para nicaragüenses fanáticos de Los Beatles, donde pondría información, música y parte de su tesoro "beatleriano". Aunque también afirma que le gustaría que algún escultor nicaragüense creara una imagen de Los Beatles en Managua, así como lo hicieron en Cuba, Nueva York y España.

Colección de Omar Alvarado
Corbatas, broches, llaveros y otras cosas son parte del tesoro que Omar ha venido coleccionando desde los 10 años.

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A los 13 años, Omar visitaba Radio Deporte para escuchar el programa La hora de los Beatles y los Bee Gees el cual más tarde llamaron La hora de Los Beatles. Los locutores le decían al niño fanático "Ringo Starr", por su corte de pelo. Entre 1992 y 1994, ya era él mismo quien realizaba un programa en Radio Pirata junto a su hermano mayor Harry Alvarado, también fanático de Los Beatles. "El programa se llamaba Beatles Time duraba dos horas todos los domingos y hablábamos de cosas curiosas, biografías y poníamos música de Los Beatles", cuenta.

En 1993 viajó a Barcelona, España, para conocer a Paul McCartney en persona. Ahí consiguió su bien más preciado: un trozo de toalla que usó el mismísimo Paul.

El trabajo y su carrera de Administración de Empresas no permitieron que el programa de Omar continuara al aire, pero su pasión se centralizó en la colección de objetos de Los Beatles.

—¿Qué otras cosas, además del programa radial, ha hecho para que la gente conozca más de Los Beatles?

—He colaborado con la Camerata (Bach) cada vez que hacen conciertos de Los Beatles, además en presentaciones del grupo La Calle y el grupo Revolution que es de Costa Rica —comenta mientras roza con su mano derecha el nombre del grupo La Calle tallado en un póster negro con los rostros de Los Beatles que adorna el respaldar de su cama.

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—¿Y qué piensa del grupo La Calle? —Pues ese grupo lo fundó mi hermano menor César Augusto Alvarado junto con unos amigos y puedo decir que son muy buenos porque tienen mucho talento, tanto en las voces como en la melodía.

—¿Alguna vez ha cantado con el grupo?

—La verdad no, pero sí sé tocar guitarra y de vez en cuando me siento en casa y toco alguna canción o en el banco cuando hay eventos pues siempre canto.

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El 16 de septiembre pasado, Paul McCartney dio un concierto en Miami. El evento se efectuó en el Americam Airlines Arena a las ocho y treinta de la noche, pero... ¿adivinen quién estaba ahí desde las once de la mañana? Efectivamente, ahí estaba nuestro Omar tratando de conseguir un autógrafo de Paul para su colección. Lamentablemente le fue imposible, puesto que cuando el codiciado tante arribó, sólo bajó el vidrio de su camioneta negra y sacó una mano derecha para saludar a los fans de Brasil, México, Estados Unidos dos y... Omar de Nicaragua.

El domingo de la entrevista, mientras inserta el DVD de un concierto de McCartney en México, comenta que lo que más le impactó del concierto de Miami fue ver a un Paul más rejuvenecido a pesar de los 63 años que tiene. "Es como ver una leyenda en persona", aseguró después de meditar por tres segundos.

A pesar que Omar no consiguió la deseada firma de Paul, su tempranera llegada conmovió a los encargados del concierto, hasta el punto de darle la oportunidad de tocar y fotografiarse con la guitarra hofner que Paul utilizó para cantar la canción con la que inició el concierto Magical mistery tour.

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"El concierto fue inigualable. Toda la gente gritaba, lloraba, cantaba y yo súper emocionado de ver a Paul McCartney tocar con la misma guitarra que yo había tenido hace unas horas".

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¿Cuánto dinero ha invertido ¿Omar en su colección? Si se suman los discos originales de 25 dólares, revistas internacionales de 15 dólares, libros, pósteres, broches, rompecabezas, vasos y las entradas y costos de estadía para los conciertos de España, México y Estados Unidos estamos hablando de una cifra de varios miles de dólares. El no piensa ni en sueños deshacerse de su colección, más bien le gustaría heredársela a uno de sus hermanos. O quizás a uno de sus hijos, los que todavía no están en planes pero que de llegar podrían llamarse (¿adivinan otra vez?)... Paul, John, Ringo o George. "Claro, habrá que ver lo que dirá la madre", concede.

—¿Cuánto es lo que más ha dado por un objeto de su colección?

—Podría decir que mi viaje a España donde gasté sólo en el pasaje más de mil dólares, pero los que más me dolieron fueron los mil pesos que gasté en cuatro discos de John Lennon, cuando aún no trabajaba.

—¿Cuál es su mayor sueño en relación a Los Beatles?

—Conocer Liverpool y caminar descalzo por donde estuvieron Los Beatles. Creo que daría mi pedazo de toalla por visitar ese lugar.

Paul McCartney
Paul McCartney durante su concierto en el American Airlines Arena, en Miami con la guitarra que poco antes tocara Omar Alvarado.

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