¿El rey ha muerto?

Reportaje - 18.06.2006
Ana Carolina González Miranda y Carlos Enrique Narváez Godoy

Una encuesta sobre preferencias deportivas revela algo que quizás en Nicaragua despierte más polémica que el Código Da Vinci: el béisbol no es más el deporte favorito de los nicaragüenses. Mientras el fútbol crece ruidosamente, el béisbol, considerado durante generaciones como el deporte rey de los nicaragüenses, ahora se ve reducido, con estadios vacíos y golpeado por la corrupción.
¿Sigue siendo el rey?

José Adán Silva

A Alexander Rodríguez le gusta el béisbol desde que tenía ocho años de edad y su tío Ariel lo llevó a ver un juego entre los Dantos y la Costa Atlántica. En el barrio Liberia, donde creció, aún se le conoce con el apodo de Carel Lampson, el nombre que adoptó en las perreras callejeras donde antes bateaba bolas de calcetín con bates rústicos, allá en los años ochenta cuando el pelotero Carel Lampson tronaba con el uniforme de la Costa Atlántica.

Eran tiempos aquellos en que Alexander no perdía de vista los movimientos de la Costa ni los del Bóer, porque aunque su ídolo era Lampson, su corazón estaba en el equipo de la capital y si había que sustituir a su ídolo costeño, pues Nemesio Porras, primera base del Bóer, era la mejor opción.

No había fin de semana que no fuera al Estadio Nacional Rigoberto López Pérez, nombre con el que aún recuerda al coloso de concreto, ni día que no oyera el programa Doble Play del cronista Edgard Tijerino, o la transmisión radial de Enrique Armas, o leyera de primero las páginas de deportes de los periódicos para saber cómo iba el "Pomares", que así se bautizó a la liga nacional de béisbol de primera división en los años ochenta.

Todavía al inicio y mediados de los años noventa, Alexander iba al estadio a pesar que la Costa Atlántica ya no estaba en la liga, pero él gozaba viendo lanzar a los peloteros extranjeros que, como el cubano Omar Ajete, incursionaron en el béisbol local.

Ahora Alexander se sorprende al saber que conoce más cómo avanza la liga del fútbol europeo, o de los equipos finalistas en la NBA, que cómo va la liga del béisbol nacional; es más, no conoce las alineaciones de los equipos actuales de la primera división y hace muchas lunas que ignora qué suerte tuvieron los récord que antes seguía día a día; no es que el deporte de las bolas y los strikes le guste menos ahora a Rodríguez, lo que pasa es que a su juicio "se ha vuelto muy aburrido".

El último lleno impresionante del Estadio Nacional que recuerda Rodríguez fue cuando el Bóer se enfrentó en 1994 en Managua al San Fernando, en el sexto juego de la final que ganó el equipo de la capital. Ese día Alexander y sus amigos compraron los boletos de reventa, hicieron tres cuadras de filas y finalmente quedaron en las últimas graderías del jardín derecho.

"Yo era rigioso para ir al Estadio, me iba a meter a las graderías del jardín derecho donde íbamos los fanáticos fieles, donde cubría Ramón Padilla cuando jugaba el Bóer. Yo siento que aquellas sí eran ligas, ahora ya no se me ocurre ir al estadio, prefiero ver jugar al Barcelona porque mi chavalo dice que es Ronaldinho", dice Rodríguez quien ahora goza viendo a su hijo Kenner patear un balón de fútbol y jugar vídeos de fútbol en Play Station. "El béisbol ni en vídeo le gusta a Kenner", cuenta Alexander, quien a fuerza de acompañar a su hijo en el crecimiento deportivo ha terminado por meterse de cabeza al fútbol que ve en la televisión por cable.

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No hay palabras de aliento en este iracundo Martín Madriz. Está furioso, decepcionado y no tiene más que palabras fuertes para los directivos de la Federación Nicaragüense de Béisbol Aficionado (Feniba) y su presidente Carlos García. ¿Por qué está molesto Madriz? Él es el presidente de la Directiva del equipo de béisbol Indios del Bóer, un equipo tradicional en la pelota nicaragüense cuya popularidad se extiende desde hace 101 años.

Este equipo recién acaba de ser eliminado de la peor liga de béisbol que se recuerde en muchas décadas. La liga, que inició con cuatro equipos de primera división, se desbarrancó a mediano plazo: un equipo se retiró por falta de dinero, hubo denuncias y acusaciones de malas inscripciones de jugadores, de corrupción de los dirigentes de la Feniba, incumplimientos de los calendarios de juego y mil violaciones más.

Siendo que al equipo Bóer se le ha considerado por décadas como "el mimado de la afición nicaragüense", Madriz tampoco podía ocultar su rabia hacia los fanáticos del equipo: "es una fanaticada ingrata. Dicen que somos el equipo mimado, no lo veo por ningún lado".

Tiene sus razones: en el 2005 el estadio pasó vacío durante toda la temporada en que jugó el Bóer y sólo llegaron los aficionados a la final. "En la final metimos a 17 mil aficionados en un solo juego", recuerda Madriz. Ahora, reconoce, no hubo un juego en temporada regular en que llegaran 300 personas de público. "En cada juego perdimos 10,500 córdobas por falta de entrada, más los 6,500 córdobas que nos cobra Unión Fenosa por juego nocturno. Si no ha sido porque metí mi cara en vergüenza, porque anduvimos tocando puertas para conseguir recursos, desde hace rato que el equipo hubiera colapsado", dice con resignación Madriz, quien a pesar del descalabro de la liga no duda que el béisbol "sigue siendo el deporte que más arraigo tiene en la población nicaragüense, aunque el fútbol le va pisando los talones".

¿El rey ha muerto?
Es común ahora ver más niños comprar teniendo un balón de fútbol que una pelota de béisbol.

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¿Qué indica que el fútbol esté ¿teniendo mejor aceptación que el béisbol? Este año el único que transmitió el béisbol nacional fue el Canal 12 y lo suspendió por falta de anunciantes. Mientras eso ocurría, el Canal 2 y Canal 10 transmitieron los domingos los partidos de la primera división del fútbol nacional y entre semana los mejores juegos de las ligas europeas.

En la liga de béisbol iniciaron cuatro equipos y terminaron tres, en lo que la crónica deportiva califica como el peor torneo de la historia. En el campeonato de fútbol participaron 10 equipos.

No hubo este año un juego en el Estadio Nacional al que llegaran 500 personas. Caso contrario, la bulla de los estadios de fútbol es cada día más intensa y en algunas plazas se registraron asistencias de hasta cinco mil personas, según datos de la Federación Nicaragüense de Fútbol (Fenifut).

Mientras esta organización registra más de 4,000 equipos activos en todo el país, su contraparte en béisbol, Feniba, desconoce cuántos equipos existen y en qué categorías están jugando.

Un ejemplo del crecimiento del juego de los goles se ve en el siguiente dato: Bluefieds, un municipio que por generaciones se ha considerado bastión beisbolero, aumentó de 20 equipos de fútbol hace cinco años, a 70 este año. Igual ocurre con Matagalpa, que hoy tiene 594 equipos de fútbol en todas las categorías, mientras se desconoce cuántos equipos están
organizados para jugar béisbol.

Javier Jirón, responsable de deportes escolares del Instituto de Juventud y Deportes, señala otro elemento que sustenta la caída de la popularidad del béisbol entre la juventud: para los juegos Escolares de Managua 2006 se inscribieron 19 equipos masculinos y siete femeninos de fútbol. Únicamente un equipo de béisbol, del Colegio Miguel de Cervantes, se inscribió para jugar béisbol y existe el riesgo que este deporte no se realice por falta de participantes.

¿El rey ha muerto?
Las cosas han cambiado: hay más perso­nas en los esta­dios de balom­pié que en los de beisbol.

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Hace unos años, dudar de la frase que indica que "el béisbol es el deporte rey de los nicaragüenses" era casi como una profanación que olía a herejía entre la crónica deportiva nicaragüense.

Hoy, aunque muchos aún dudan que el béisbol dejó de ser el deporte preferido en Nicaragua, no son pocos los que ven con preocupación cómo aquel deporte que despertaba tantas pasiones y llenaba estadios, hoy se juega casi en familia en los estadios durante toda la temporada regular, con excepción de las finales donde sí llegan los aficionados.

"La gente llega a todas las finales, aunque sean finales de chibolas", dice el periodista Luis Núñez, ex selección nacional de baloncesto y firme creyente de que el béisbol es, desde hace años, un dinosaurio en peligro de extinción. Caso contrario ocurre con el fútbol, un deporte que históricamente en el país se ha visto cómo segundón, pero que hoy ha crecido tanto, que se conoce que hay más de 4,000 equipos organizados en campeonatos de fútbol a nivel nacional, mientras se desconoce la cantidad de equipos de béisbol inscritos en distintas ligas, cifras que ignora la misma Feniba.

El informe anual 2005 sobre el desarrollo del fútbol en Nicaragua, de Fenifut, reveló que sólo en las estadísticas generales reportadas por las delegaciones departamentales se reportan 4,221 equipos en todo el país, con 88,427 atletas jugando al balón, dirigidos y adiestrados por 4,347 entrenadores y que 1,365 árbitros observan e imparten justicia en las canchas de las dianas.

"Eso son las cifras oficiales, pero existen alrededor de 35 campeonatos que no están registrados por la Fenifut, como la liga de la 14 de septiembre, la de Don Bosco, las colegiales, las universitarias y otras ligas de barrios y empresas que juegan entre sí ya sea al fútbol común, o modificado como el fútbol sala", dice Manuel Quintanilla, segundo vicepresidente de Fenifut.

"¿Cifras? No importan las cifras cuando hablamos del béisbol. Vos vas por los caminos de los pueblos los domingos, y te vas a encontrar que va alguien a pie o en bicicleta a orillas del camino, uniformado o con un bate al hombro, en dirección al campo. En las calles los niños juegan con palos de escoba y bolas de calcetín y la gente aquí habla con terminología del béisbol en la vida cotidiana. Eso es el béisbol y para que pase a segundo plano, tendrán que pasar más de cien años", responde el presidente de la Feniba, Carlos García al momento de preguntársele sobre la cantidad de equipos organizados bajo la observación de su federación. La única cifra que dice recordar en este momento es que en 1979 había cerca de 100 lugares donde jugar béisbol en Managua, y que ahora los campos no llegan ni a 30.

A García, sentado en la silla del béisbol aficionado desde 1970, se le pregunta sobre las estructuras del béisbol menor, sobre qué hace la Feniba para garantizar el relevo generacional de los peloteros que hoy todavía son ídolos en la primera división o el béisbol profesional, en fin: ¿Qué hace la Feniba para superar ese bajón en que ha caído el béisbol mientras el fútbol alza vuelo?

Lo primero que hace García es reconocer con valentía el crecimiento de "deportes alternativos" entre la juventud, pero lo segundo es minimizar que el béisbol atraviesa una crisis de pérdida de atracción.

"Hace años vengo escuchando que el beis dejará de ser el preferido. Hace poco años no decían que era el fútbol el nuevo deporte rey, sino el baloncesto. Los chavalos ponían aros por todos lados y jugaban día y noche, pero ¿qué pasaba? Estaba jugando Michael Jordan con Chicago y todo mundo quería ser como él. Ahora se fue Jordan de la NBA y ya nadie se acuerda del baloncesto", dice y señala un aspecto que, a su juicio, explica por qué se ven más jóvenes en las calles jugando fútbol: "Estás en un país muy pobre".

"El fútbol lo practican más porque es un deporte mucho más fácil de conducir, más barato, sólo necesitás una pelota y detrás de ella se aglutinan 22 personas, el béisbol requiere más tecnicismo, más elementos para jugarlo, más equipo y por eso es más caro", explica García quien insiste en que "no hay preocupación porque el béisbol pase a segundo plano, es como decir que un día no vamos a comer gallo pinto sólo porque ahora están de moda las comidas instantáneas".

Edgard Tijerino, cronista deportivo: "Hay una enorme afición por el fútbol, pero no por el fútbol nacional, sino el internacional; el fútbol nacional es muy pequeño, y al ritmo que avanza. ¿En qué plan sería viable como oferta de calidad? Unos 50 a 100 años, tal vez"

Se le insiste: en las calles ya no se ve tanto niño jugando béisbol, ya no existen tantos campos como antes, es más común ver en las calles a los niños pateando bolas, en las casas miran más fútbol antes que béisbol y los estadios, don Carlos, lucen vacíos.

"Yo creo que los estadios vacíos no son una referencia para decir que el béisbol está pasando de moda, la gente no puede ir por muchas causas: la mala situación económica, la inseguridad ciudadana ha aumentado, en las calles hay más peligro que antes y nadie se quiere arriesgar a salir noche de un estadio. Ahora cualquiera tiene cable en su casa y puede quedarse viendo televisión, y oyendo el juego por radio", justifica García quien no admite, de ningún modo, que la crisis del juego de los jonrones, sea por mala organización de las autoridades que dirigen este deporte.

"Hay pugilato entre dirigentes deportivos con periodistas deportivos que tienen sus intereses creados, con gente, periodistas, comerciantes diría más bien yo, que se prestan a denunciar eso para afectar o beneficiar a alguien, pero el béisbol no anda mal en ese sentido, lo que pasa es que ahora no se puede quedar bien con todos y los problemas económicos afectan a los equipos, los equipos dejan de jugar por falta de plata, y cuando un equipo se sale de la liga, pues altera la organización y eso afecta, pero no es culpa de la Feniba que las cosas anden mal", reclama García en sus oficinas del Estadio Nacional donde, visible a toda hora, se nota el estado ruinoso de un silencioso estadio del que en cualquier momento parece que van a salir fantasmas.

—¿Por qué es béisbol y no el fútbol el deporte rey?

—Si vos querés se debe a un elemento emotivo. No ha habido un deporte que le haya dado tantas emociones a este país, como el béisbol —dice el veterano periodista deportivo Edgard Tijerino Mantilla.

Para él, una distancia sideral separa al béisbol del fútbol en cuanto a calidad: "Sin santo no hay procesión, y mientras el béisbol es el deporte que más héroes ha fabricado, llegando a la cúspide del béisbol como es las Grandes Ligas, aún no tenemos a un jugador de fútbol que siquiera haya salido de Centroamérica", explica el cronista quien, al igual que todos los de su gremio, reconocen un crecimiento de preferencia del fútbol y un decaimiento del béisbol.

Tijerino, sin embargo, no ve una amenaza real a que algún día el fútbol tumbe al béisbol del pedestal de deporte rey.

"El deporte atrae por sus figuras. Aquí hemos tenido a ocho nicas en Grandes Ligas. El problema del fútbol es el siguiente, hay una enorme afición por el fútbol, y es creciente podríamos decir, pero no por el fútbol nacional, sino el internacional; el fútbol nacional es muy pequeño, y al ritmo que avanza. ¿En qué plan sería viable como oferta de calidad? Unos 50 a 100 años, tal vez.

—¿Cuál es la ventaja del fútbol en Nicaragua? La pobreza. El béisbol es un deporte muy caro y en el fútbol con un balón juegan 22 personas.

—¿Cuál es el problema del fútbol? La falta de figuras. Nicaragua ha tenido ocho grandes ligas, cua-tro en un momento, varios campeones mundiales de boxeo, pero en fútbol Nicaragua sólo ha tenido dos futbolistas de repercusión centroamericana: Róger Mayorga y Salvador Dubois, dos arqueros que se calificaban alto en Honduras, El Salvador, Guatemala y Honduras, aparte de eso, nunca un jugador de fútbol ha salido más allá. Para que el fútbol logre atrapar al público, tiene que tener figuras, y actualmente no existen en Nicaragua.

—¿Amenaza el fútbol al béisbol en Nicaragua? A como van las cosas... es dramática la situación del béisbol y cuidado, si el fútbol sigue recibiendo apoyo de afuera y adentro, y el béisbol sigue siendo golpeado como ahora, no es asustarse que la gente se aburra y se quede sólo con el béisbol de las Grandes Ligas, o que otros deportes que salen de la miseria, como el boxeo, surjan y nos den esas figuras que necesita toda sociedad para aspirar.

—¿Se tumbará al béisbol en un futuro no muy lejano? Nicaragua tiene un siglo jugando béisbol, igual que el fútbol. Vengo escuchando desde los 60 que el fútbol va desplazar el béisbol, es una historia vieja desde que irrumpió Pelé en escena, pero nunca ha ocurrido y dudo mucho que pase. El béisbol pasa por una mala situación, es cierto, pero el fútbol llegó a un punto en que ya topó su popularidad, después del Mundial Alemania 2006 todo regresará a su estado normal y sólo habrá que superar esta crisis que, creo yo, nunca podrá existir otra peor.

¿El rey ha muerto?
Desde hace muchos años las acciones en la liga de béisbol de primera división se vienen realizando con los estadios cada vez más vacíos.

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En el gremio de la crónica deportiva nicaragüense existe un estado de desencanto por la situación de abandono y agresión que ha sufrido el béisbol por los dirigentes de sus federaciones, y aunque con pesar o escepticismo, se admite el crecimiento y amenaza del fútbol, no hay alarma porque el fútbol llegué a desplazar al béisbol alguna vez.

"La verdad es que no podemos equivocarnos, es difícil saber o creer que va desplazar el fútbol al béisbol, y eso que me gusta más el fútbol, pero el béisbol es el deporte rey aunque pase por las crisis y el relajo en que lo han visto en los últimos años", admite el cronista deportivo Marlon Rosales, quien ha narrado fútbol nacional e internacional, incluyendo dos Mundiales para televisión.

Para él, el hecho de que el fútbol esté más enraizado entre la juventud se ve hasta en un hecho que parece irreal: los videojuegos. "Hay un fenómeno increíble que yo he contemplado: la mayoría de los videojuegos que juegan los chavalos son de fútbol", dice Rosales y alguien en el Mercado Oriental lo confirma.

Daniel Hernández Picado, vendedor de vídeos en el Mercado Oriental, dice que los juegos más buscados en las categorías de deportes son los de fútbol, seguido de artes marciales, autos de carrera, baloncesto y luego el béisbol.

Al precio de 30 a 120 córdobas por cada copia de disco Play Station y Nintendo Gamecube, los juegos más buscados son los de la FIFA, con unas 100 copias vendidas al día, por apenas 10 que buscan el béisbol.

"Es verdad que hay una crisis que nunca se había visto en el béisbol, pero hay que ver que el béisbol más que un deporte es casi una religión en Nicaragua, es tradición cultural y para que una cultura se modifique de manera tan drástica, tienen que pasar muchos fenómenos adversos y todavía eso no ocurre en nuestro país", señala el periodista deportivo Edgard Rodríguez, editor de Deportes de La Prensa.

Según Rodríguez, la pobreza del país, la mala calidad organizativa, el abandono de los dirigentes del béisbol mayor a las ligas menores y el aumento de la televisión por cable, han incidido en bajar la atención de la juventud hacia el béisbol, pero no obstante, considera que el arraigo de este deporte en la cultura nacional es más fuerte que cualquier invasión mediática.

"Yo viví la época de los ochenta, en que para un partido entre el Bóer y el León, si no te ibas temprano al estadio, no entrabas porque estaba lleno. Hoy se espera que llegue la final para que la gente llegue, y hoy he visto juegos en que no llegan ni cien personas a un estadio que tiene capacidad de 25 mil personas, y eso fue porque estaba el béisbol en una buena etapa y por eso el fútbol ni asomaba. Ahora, si aquí se pone atención a las ligas menores, si se mejora la calidad del béisbol y se quitan a esos dirigentes que tanto daño le hacen al deporte, te cuento que el béisbol apalea al fútbol", apuesta Rodríguez.

Igual opina el cronista Francisco Jarquín, quien transmitirá para los canales locales el Mundial Alemania 2006: "Sigue siendo el rey, lo respaldan 100 años de historia.

También tiene detrás toda una enciclopedia de proezas que ningún otro deporte ha logrado, ni que dificilmente logrará. Tantos héroes, tantas hazañas, no se pueden borrar de un plumazo", dice, pero no obstante, reconoce el avance del deporte que se juega con los pies.

"Es cierto, el fútbol ha crecido en su interés, pero como un fenómeno extraño: los jóvenes prefieren el fútbol extranjero que el nacional, saben más del Real Madrid que del Diriangén. ¿El fútbol de España va desplazar al béisbol de Nicaragua? Está difícil", dice Jarquín con optimismo.

¿El rey ha muerto?
Muchos padres están optando por inscribir a sus hijos en las academias y escuelas de fútbol, donde se les entrena en las artes del balompié.

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El niño, de seis años, tiene el rostro encendido de enojo y patalea en el suelo por el regaño: su entrenador lo ha regañado porque metió el balón en su propia cancha y los demás niños se ríen y otros lo reprochan. Su mamá, cariñosa, le pasa una botella de agua y lo mima: "Ya mi amor, no se me enoje".

Es martes cualquiera a las tres de la tarde y en esta cancha hay más de 50 personas que aplauden y apoyan a sus hijos, todos menores de siete años, que juegan un partido de fútbol en estas pequeñas instalaciones modernas llamadas La Meca.

"Está vacío aún", dice Camilo Fernández, gerente de esta empresa novedosa que golpea duro el optimismo de los fanáticos del béisbol: diario llegan a jugar a estas instalaciones más de 500 personas, otras tantas llegan a hacer barra y más
de 100 niños son inscritos por sus padres para que vayan creciendo con el fútbol como pasatiempo.

La Meca nació el año pasado luego que cuatro aficionados al fútbol decidieran hacer un estudio para saber qué tanto gustaban los nicas del juego de los penaltis. Los resultados de la investigación los sorprendieron: más del 65 por ciento de los jóvenes en edades menores a 35 estarían dispuestos a pagar por tener un espacio donde jugar fútbol.

Así las cosas, se aventuraron a crear un complejo deportivo de tres canchas pequeñas, una academia para niños y un pequeño restaurante para atender a las familias que esperaban a que sus hijos terminaran las sesiones de entrenamiento.

Hoy La Meca es un éxito rotundo: tiene 1,500 jugadores inscritos para jugar en todas la categorías, desde las infantiles de cinco años, hasta las femeninas y las libres donde juegan los que quieran.

Cada hora se rotan 45 personas en las canchas, unas mil personas que no están inscritas, llegan semanalmente a alquilar una hora de cancha, y de cero empresas que tenían al inicio de proyectos, ahora tienen 60.

"Al inicio nosotros visitamos varias empresas, antes de abrir, para pedir apoyo, y nos cerraron las puertas la mayoría, una vez que abrimos y vieron la aceptación de la gente que viene, ahora son empresas que nos buscan para promocionar sus productos y apoyar el fútbol, sólo fijate en la publicidad de las canchas, hay mas de 60 empresas que están metidas en estos", dice Fernández.

Otro ejemplo del éxito: iniciaron operaciones en septiembre del año pasado con un torneo de 40 equipos. Luego subieron a 80, y ahora ya están inscritos más de 150. Tan bien les ha ido, que ahora buscan cómo ampliar las instalaciones, crear una cancha extra y un estacionamiento más grande, porque ya casi no dan abasto a la demanda de clientes que pagan hasta 500 córdobas por alquilar una hora de cancha un fin de semana cualquiera.

¿El rey ha muerto?
En La Meca de Fútbol a los niños se le matricula desde los cinco años para que vayan aprendiendo a jugar fútbol como parte del desarrollo físico y mental.

BÉISBOL: UN REY SIN MUCHOS SÚBDITOS

Para profundizar en el tema, Magazine pidió a la firma M&R Consultores la realización de un estudio para comparar con elementos científicos la preferencia de los nicaragüenses entre el fútbol y el béisbol.

El levantamiento de la información se realizó entre el 2 y 3 de junio de 2006, con una muestra de 600 entrevistas a personas de ambos sexos, mayores de 16 años, pertenecientes a diferentes niveles socioeconómicos de todo el país, con un margen de error de más o menos 4% y un nivel de confianza del 95.5%

Los resultados reflejan que los jóvenes, influenciados por la televisión, prefieren el fútbol y que son personas adultas quienes todavía aprecian al béisbol. Del mismo modo, hay más personas que practican el fútbol que quienes ejercitan el béisbol, pero todavía persiste entre la mayoría de los entrevistados la idea de que el béisbol es "el deporte rey" de los nicaragüenses.

A la pregunta ¿entre los deportes béisbol y fútbol cuál prefiere usted? El 53.1 por ciento contestó que el fútbol y un 42.8 por ciento dijo que el béisbol, mientras un 4.2 por ciento dijo que ninguno.

Los jóvenes en rango de edades entre los 16 y 24 son quienes más entusiasmo muestran por el fútbol (72 por ciento de preferencia contra un 23.8 por ciento hacia el béisbol). El béisbol tiene mayor aceptación entre los adultos en edades entre 35 y 44 años, quienes en porcentaje de 44.4 por ciento, prefieren al béisbol, inferior aún al 51.4 por ciento de personas en esos rangos de edades que optan por el fútbol. Donde si es evidente el predominio del fútbol, es en el rango de edad de mayores de 45 años: ahí el 66.7 por ciento prefieren los jonrones y un 28.5 por ciento se inclinan a los goles. A la hora de la práctica de ambos deportes, si bien el 69.6 por ciento de los entrevistados indica no sudar por ninguno de los dos deportes, si un 22.8 por ciento juega a patear al balón y apenas un 7.7 por ciento prefieren anotar carreras y sacar outs.

"Hay quienes dicen que el béisbol es el deporte rey de los nicaragüenses, otros por el contrario opinan que actualmente el deporte que más gusta en el país es el fútbol ¿Con cuál de estas opiniones concuerda usted?, preguntó la firma encuestadora y los resultados fueron sorprendentes: el 65.4 por ciento señaló al béisbol como el deporte rey en Nicaragua y el 33.1 por ciento dijo que el fútbol.

Y SE HIZO EL FÚTBOL
EN NICARAGUA

En Nicaragua se grita gol desde casi 100 años, según una versión de la historia del fútbol en el país. De acuerdo a documentos del profesor Gastón Quintana,administrador del Estadio Cranshaw en Managua, el fútbol organizado inició en Diriamba en 1907 y se señala que quien lo trajo al país fue el señor Napoleón Parrales, quien realizó estudios en Europa.

En 19 12,cuando asume el poder Adolfo Díaz y los marines están instalados en el país, se form6 Ia primera sociedad que se dedicaba a la práctica de fútbol y que se llamó "Sociedad de Ahorros",pero fue hasta marzo de 1917 que se fund6 el Diriangen,el club que sigue siendo representativo en Nicaragua.

Los antecedentes del futbol más remotes a nivel mundial se sitúan en el año 200 antes de Cristo durante la dinastía Han en China. El juego se llamaba Tsu Chu, que en español significa aproximadamente "dar patadas a una bola hecha".

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Reportaje