Juventud Sandinista: represión ayer y hoy

Reportaje - 07.09.2020
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La Juventud Sandinista nació con el triunfo de la insurrección en 1979. Desde entonces tenía una alta carga ideológica y represiva. En 2020, se ha convertido en un órgano que responde a las órdenes de Rosario Murillo

Por Julián Navarrete

Esa noche Antonio Toruño -seudónimo para protegerlo de represalias- fue llamado de urgencia por el jefe de la Juventud Sandinista del distrito IV de Managua. Era todavía 21 junio del 2013 y el punto en el que lo citaron fue la sede de la Alcaldía de Managua. La orden era vapulear a los jóvenes que estaban apoyando a unos ancianos que protestaban por la pensión reducida en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

El ataque contra OcupaInss solamente fue el preámbulo de lo que se viviría en abril de 2018, cuando estalló la crisis política en Nicaragua. Aquella noche de 2013, Toruño con otros muchachos de la Juventud Sandinista (JS) fueron llevados en buses hasta la Alcaldía de Managua. Ahí estaban “los chavalos más dañinos” de la JS y “vagos”. La orientación fue “cachimbear a los chavalos” que apoyaban a los ancianos, pero “también nos dijeron que podíamos robar lo que quisiéramos: carros y motos, y lo que pudiéramos”.

El ataque fue dirigido por el coordinador departamental de la JS de entonces, Pedro Palacios, y por el coordinador distrital, Carlos Sarria. “Yo no golpeé a ningún anciano. ¿Cómo iba a hacer eso?”, dice Toruño en una videollamada por WhatsApp mientras va montado en un bus de San José, Costa Rica.

Toruño ya tiene dos años de estar exiliado en Costa Rica, después que unos policías lo torturaron en 2018 por hablar desde una barricada a las cámaras de Canal 10 y Canal 12 en contra del gobierno de Daniel Ortega. “Yo me les volteé porque no podía soportar que cometieron tantos asesinatos”, dice este hombre de 35 años de edad que trabaja como vigilante en una tienda de abarrotes.

“A mí me persiguieron porque era de las fuerzas de choque”, dice Toruño, y explica que este es un grupo que combina a muchachos de la Juventud Sandinista con los motorizados. Esta fue la pandilla que ante la mirada de los oficiales de la Policía atacó el 18 de abril de 2018 a los manifestantes en Camino de Oriente, Managua.

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Que la JS sea represora no es algo propio de este período de 13 años del Frente Sandinista. En los años ochenta, cuando ocuparon el poder durante 10 años, también la JS fue utilizada para golpear opositores que se manifestaban en contra de la llamada revolución. Es cierto que sus brazos cortaron café, algodón y cargaron con damnificados de huracanes. Pero sus ojos también vigilaban a los jóvenes que engrosaron el Servicio Militar y muchos de ellos fueron usados como “carne de cañón”.

Esta es la JS, la de los ochenta y la actual, la misma cuyo objetivo principal es agrupar a los jóvenes para realizar tareas que ordene el partido: entregar bonos de alimentos, zinc, organizar eventos deportivos, jornadas de reforestación, caminatas; hacer activismo en redes sociales, entre otras actividades, pero también es la primera línea de ataque para vapulear a quien grite en contra.

Milton Ruiz, coordinador nacional de la Juventud Sandinista.
Foto: tomada de El 19 digital

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Allá en la finca de Rancho Alegre, Chontales, en el norte de Nicaragua, un grupo de niños posa en una fotografía que años después se dividiría en dos bandos. En ella se puede ver a Luciano García, Felipe Chamorro, Horacio Rappaccioli, pero también se encuentra Álvaro Pastora, hijo del comandante Edén Pastora.

La foto es de 1980. Todos están en la Cruzada Nacional de Alfabetización, de la que algunos miembros pertenecían a la Juventud Sandinista que se creó oficialmente el 23 de agosto de 1979, como un movimiento incipiente que pretendía agrupar al Movimiento Estudiantil de Secundaria, al Frente Estudiantil Revolucionario, entre otras organizaciones juveniles que existían antes de la insurrección.

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Como Fernando Cardenal había estado a cargo de la Cruzada se le delegó a él y Carlos Carrión Cruz, primer coordinador nacional, la consolidación de este movimiento en 1980. Ricardo Baltodano, uno de los fundadores de la JS, dice que a estos muchachos se les podía ver en los cortes de algodón, café y en la Cruzada de Alfabetización.

“Éramos ingenuos. Estábamos listos para sacrificarnos y morir por eso”, dice Ricardo Baltodano, de 59 años edad, quien estuvo preso nueve meses entre 2018 y 2019 por ser opositor del Frente Sandinista.

Luciano García, quien en la foto de 1980 aparece con boina negra y botas, mira con otros ojos a la Juventud Sandinista de entonces. Cuando bajó de la montaña para integrarse a sus clases en el Colegio Centro América, ya estaba desencantado con los líderes del Frente Sandinista por su corte comunista. Con Humberto Chamorro y otros muchachos formaron la Juventud Demócrata Independiente, para alzar la voz contra el gobierno sandinista. Ahí fue cuando se puso en la mira de los JS de su colegio.

En esta foto, Luciano García es el tercero de izquierda a derecha, en la primera hilera. Foto: Cortesía

“Nuestros amigos desde preescolar se empezaron a distanciar de nosotros y nos comenzaron a asediar”, dice García, quien culpa a los sacerdotes jesuitas porque fueron complacientes con la JS. “Llegaban a mi sección a sacarme y amenazarme y decirme que me iban a golpear”, agrega García.

Antes de que terminara el año escolar, García y su amigo Humberto Chamorro fueron expulsados. “Nos corrieron por reclamar que no nos enseñaran el padre nuestro sandinista y porque nos opusimos a repetir que entre sandinismo y revolución no existe contradicción”.

García se cruzó a estudiar en el Colegio Calasanz. Los sacerdotes de ese centro no permitían que la JS los golpearan. Pero los asediaban todos los días. En el barrio las amenazas eran más fuertes. Los miembros de la Juventud Sandinista lo metieron en la lista para que cumpliera con el Servicio Militar Obligatorio. Las citatorias llegaron a su casa, pero Luciano García se escapó hacia Costa Rica, a su segundo exilio. El tercero es el que está viviendo en estos momentos, después de ser perseguido durante las protestas de 2018.

Un fundador de la Juventud Sandinista dice que su principal función fue convencer a los muchachos para que se integraran en el Servicio Militar. El trabajo era que los chavalos fueran a la guerra a luchar por ideales, para que no se convirtieran en mercenarios o asesinos. “Parte de esa guerra descansó en la JS y los jóvenes muertos fueron miles”, dice este hombre, que todavía trabaja en el Frente Sandinista.

Cuando Luciano García caminaba en su barrio le decían “el contra”. Antes de que tomara una maleta para viajar a Costa Rica, lo amenazaron de muerte. “La Juventud Sandinista siempre fue una fuerza de choque. Es la misma que la de ahora. Fueron escogidos y adoctrinados con la única estrategia de reprimir”, dice García.

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En el centro de la foto, de gorra está Ricardo Baltodano en sus tiempos de JS.
Foto: Cortesía

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Suena la cumbia en la Plaza de la Revolución. Al centro, hay cientos de plantas colocadas en forma de estrella. Alrededor de ella se forma un círculo de jóvenes con camisas blancas y colores chillantes, que aplauden y bailan al ritmo de “Daniel se queda”. Es el 19 de julio de 2020 y las coreografías de la Juventud Sandinista no paran hasta ya entrada la noche.

“Los que llegan a las tarimas de los 19 de julio ocupan una posición privilegiada”, dice un miembro de la JS de un barrio del Distrito I de Managua. En una de esas sillas, un poco sudado se encontraba Milton Ruiz, de 28 años de edad, moreno, gordito, con el rostro fresco. Nacido en Granada, Ruiz es el coordinador nacional de la Juventud Sandinista.

Ruiz mantiene línea directa con Rosario Murillo, quien es la que lleva el control sobre todas las ramas que se derivan de las Juventud Sandinista. Antes pertenecía al Movimiento Deportivo Alexis Argüello, que se dedica a promover deportes en todo el país.

“A nosotros nos llevaban a hacerle barra al Bóer y al Managua FC, o la selección nicaragüense de futbol”, dice Antonio Toruño, exmiembro de la Juventud Sandinista. El equipo Managua FC es patrocinado por la Alcaldía de Managua, que dirige desde la secretaría Fidel Moreno, un antiguo coordinador de la JS.

Laureano Ortega, hijo de la pareja en el poder, con una camisa que utilizaron los JS el pasado 19 de julio.
Foto: Tomada de El 19 digital.

Después del ataque a OcupaInss en 2013, Moreno fue sustituido por Bosco Castillo, ahora titular del Ministerio de la Juventud, al que se asignan recursos para todas las ramas que se derivan de la Juventud Sandinista. Este año el presupuesto asciende a 3.7 millones de dólares.

Aunque se creía que Moreno estaba alejado de la coordinación de la JS, en julio de 2018 fue sancionado por Estados Unidos por “dirigir actos de violencias cometidos por la Juventud Sandinista y grupos armados progubernamentales que han sido implicados en numerosos abusos contra los derechos humanos”.

Hubo un tiempo en que Antonio Toruño anduvo repartiendo bonos de alimentos, láminas de zinc y organizando fiestas a las familias más pobres de los barrios y “los viejitos olvidados”. A veces miraba cómo sus compañeros se robaban las libras de arroz y frijoles que les tocaba entregar y cómo los dirigentes compraban alcohol y drogas para ellos.

En su estructura, la Juventud Sandinista funciona de la siguiente manera: hay un coordinador departamental que dirige a los distritos y estos a su vez tienen un gabinete. A la par del organigrama existen los jefes de rutas, que se encargan de transportar a los muchachos en los barrios.

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Así como en los años 80, los miembros de la Juventud Sandinista andaban detrás de los jóvenes que podían ingresar al Servicio Militar, a partir de 2018 son los ojos que denuncian a los opositores de este régimen. En septiembre del año pasado, Carlos Sarria y Nelson Jiménez, miembros de la JS, le ofrecieron dinero a los tres hijos de Claudia Arana para reclutarlos. “Mis hijos no quisieron y después los llegaron a echar presos”, dice Arana, que estuvo varios días en El Chipote preguntando por ellos.

Toruño lo que menos tiene es el rostro joven. En la videollamada se le ve cansado y la mascarilla que utiliza hace imposible que se le pueda entender lo que está diciendo. Colgamos. Yo veo la foto de su perfil y me aparece un dibujo de Sandino que lleva en la mano izquierda la cabeza de Rosario Murillo y en la derecha, la de Daniel Ortega. Cuando le pregunto para qué utilizan la fuerza de choque que antes integraba, Toruño me responde: “para golpear y matar a todos los que se oponen”.

La Juventud Sandinista fue la encargada de reclutar a los jóvenes que integraron el Servicio Militar.
Foto: Óscar Navarrete.

Las Juventudes de dictaduras

A lo largo de la historia y en distintos países, las dictaduras de corte militar han tenido sus juventudes. Todas persiguen prácticamente lo mismo: proporcionar un entrenamiento militar y desarrollar su obediencia a la ideología del partido que manda.

En la Alemania de Hitler fue la Juventudes Hitleriana, que en su período de mayor auge llegó a tener ocho millones de jóvenes en sus filas.

En la Unión Soviética se llamaba Komsomol. Llegó a tener más de 40 millones de miembros.

En Cuba, todavía existe la Unión de Jóvenes Comunistas. Se calcula que tenga actualmente unos 600 mil miembros.

En China, existe la Unión de Juventudes Maoístas.

Imagen de los miembros de la JS que participaron en la Cruzada Nacional de Alfabetización.
Foto: Archivo La Prensa.

De la JS al estado

Los miembros de la Juventud Sandinista más activos en la defensa del régimen de Daniel Ortega son premiados con un cargo público. Aquí les brindamos cuatro ejemplos activos:

Fidel Moreno fue coordinador de la Juventud Sandinista y desde 2009 es el secretario de la Alcaldía de Managua con funciones de alcalde. Actualmente es el jefe político de Managua y es el principal enlace de Rosario Murillo. Moreno sigue ejerciendo sus funciones a pesar de que fue sancionado por el Departamento del Tesoro.

Bosco Castillo fue coordinador nacional de la Juventud Sandinista y ahora es titular del Ministerio de la Juventud.

Darling Ríos fue otra destacada miembro de la Juventud Sandinista. Desde el 11 de noviembre de 2019 fue nombrada como procuradora de Derechos Humanos.

Jessica Yaosca Padilla Leiva, nombrada nueva ministra de la Mujer el 14 de noviembre de 2019. Antes fue consejera de la embajada de Nicaragua en Costa Rica.

El ministro de la Juventud, Bosco Castillo, al parecer llegó a "poner orden en la casa", tras su visita al mercado municipal de Masaya. LA PRENSA/ NOELA MAILCAR GALLEGOS

Movimientos JS 19 de Julio

El pasado 16 de agosto, en una entrevista en Canal 13, el coordinador nacional Milton Ruiz dijo que la Juventud Sandinista está en los siguientes campos: redes sociales, tecnología, en los trabajos sociales. “Hay necesidad de protagonizar a la juventud en todos los campos”, dijo. Desde 2009 la Juventud Sandinista tiene las siguientes divisiones o movimientos:

Jason Torres: Movimiento Deportivo Alexis Argüello

Denis Mena y Arlen Vargas: Movimiento Ambientalista Guardabarranco

Erick Ríos: Red de Jóvenes Comunicadores

Óscar Pérez: Movimiento Cultural Leonel Rugama

Cristián Arévalo: Federación de Estudiantes de Secundaria

Humberto González: Economía creativa

Alex Galeano: Promotoría Solidaria

Alex Galeano, de la sección de Promotoría Solidaria. Foto: Cortesía.

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