La “Operación Limpieza” de Anastasio Somoza Debayle

Reportaje - 10.08.2018
284-Mag-OperacionL (4)

Tropas de infantería, tanquetas, palas mecánicas y camiones volquete eran parte de las herramientas que Somoza utilizaba para “limpiar” las ciudades que eran ocupadas por el FSLN. En esas redadas era una sentencia de muerte tener un raspón en los codos o en las rodillas.

Por Eduardo Cruz

Matagalpa, 30 de agosto de 1978. Cerca de las 11:30 de la mañana. En las calles se desarrolla la “Operación Limpieza” que la Guardia Nacional ejecutaba cada vez que lograba recuperar una ciudad de manos de los guerrilleros del Frente Sandinista (FSLN). Varios de esos guerrilleros corren por una calle y se meten por la puerta principal en el Hotel Soza. Los vienen siguiendo unos 30 miembros de la EEBI. Los guardias entran disparando en el hotel y ordenan a los ocupantes que salgan con las manos arriba a la sala principal de la casa. Lo que los guardias no saben es que los guerrilleros entraron al hotel pero no se quedaron, sino que inmediatamente salieron por la puerta trasera.

A cada uno de los ocupantes del hotel que iban saliendo, víctimas inocentes, los guardias los iban ametrallando. Una de las víctimas del hecho iba detrás de su mamá, Tina Aráuz de Soza, y aprovechó un descuido de los guardias para saltar a la casa vecina y se ocultó en un basurero, mientras los guardias seguían disparando dentro de la casa y preguntándose: “Eran cinco, ¿dónde está el otro?”.

En el basurero, la mujer pasó casi 24 horas, oculta detrás de unas tablas podridas, a escasos metros de donde estaban los soldados. Desde allí pudo observar cómo a su madre le abrieron el abdomen con una bayoneta y a su cuñado le cortaron los genitales y se los pusieron en la boca.

La víctima sobreviviente relató los hechos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) cuando llegó a Nicaragua, el 3 de octubre de 1978, para investigar los asesinatos cometidos durante las “Operaciones Limpieza” que el gobierno de Anastasio Somoza Debayle realizó tras la insurrección de septiembre de 1978.

Tras esa insurrección, solo en León y en Estelí fueron asesinados por la Guardia unas 500 personas, y otras 200 en Masaya, producto de las “Operaciones Limpieza”.

Lea: El último baile de Somoza

Operación Limpieza de la Guardia Nacional en León, en septiembre de 1978. FOTO/ CORTESÍA/ IHNCA

El 15 de septiembre, por ejemplo, cuando Anastasio Somoza Debayle celebraba el Día de la Independencia con champán, junto con todo el cuerpo diplomático acreditado en Nicaragua, un solo guardia mató a 25 hombres en el barrio Guadalupe, de León.

Ese día la gente estaba gritando en las calles porque les habían alertado que la Guardia Nacional iba a quemar las casas. “Salgan todos. Desocupen las casas. Ya va a empezar el bombardeo”, gritaban. En eso estaban cuando de repente aparecieron varias patrullas disparando a las puertas y culateando las que se encontraban cerradas. “Salgan, hijos de p… Tenemos órdenes de quemar todo esto”, decían los soldados.

Una parte de las personas salió corriendo hacia una finca que se llama La Ceiba, pero de entre los matorrales les salieron al encuentro otros guardias. A un grupo de ocho los enviaron a quitar barricadas y a otro grupo de 25 hombres los acostaron en el suelo, los registraron y de inmediato los trasladaron hacia la maleza. Les pidieron que se arrodillaran y un solo guardia les descargó la ametralladora. A ese hecho se le conoció como la masacre de La Arrocera, porque los cuerpos fueron enterrados en una fosa en un lugar con ese nombre.

Lea: La fortuna de los Somoza

 

Sección
Reportaje

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *