Medio siglo Teresiano

Reportaje - 01.08.2004
Colegio Teresiano

Hace 50 años se fundó el Colegio Teresiano en Managua con poco más de 200 alumnas. Hoy es un colegio mixto, con 46 promociones en su hoja de vida, y una matrícula que supera a 1,400 estudiantes

Angélica Martínez R.
Fotos y reproducción: Orlando

Han sido catalogadas como religiosas liberales, de vanguardia, debido a que no utilizan el hábito que antaño las identificaba. Hoy, si es su gusto, pueden ir hasta de pantalón.

Ellas son parte visible de una serie de transformaciones que se han sucedido a lo interior de la Iglesia en los últimos tiempos.

"No usar hábito es sólo un signo de cómo queremos estar entre la gente, relacionarnos con la humanidad. El hábito no nos hace religiosas", aclara la hermana Giselle Gómez, Superiora Provincial y ex alumna de este colegio de la generación del '74.

Desde que en 1954 las Hermanas Teresianas decidieran poner pie en Nicaragua hasta nuestros días ha habido muchos cambios, pero la esencia, lo que hace a una religiosa parte de esta congregación se mantiene: el amor a Jesús.

Como toda organización han tenido sus momentos buenos y otros no tan buenos. Por ejemplo, la década del gobierno sandinistas fue vivida de maneras distintas. Por un lado, las entusiasmó y se involucraron de lleno en la Cruzada Nacional de Alfabetización y por otro sufrieron las constan supervisiones que el Ministerio de Educación les imponía.

"Con la Cruzada 14 hermanas vinieron de otros países a colaborar. No tuvimos contradicciones con la dirección del Ministerio de Edición a cargo de Carlos Tünnermann y Fernando Cardenal después, eran los mandos intermedios los que causaban dificultades", recuerda.

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Actualmente, en Nicaragua hay unas 48 religiosas entre novicias (nueve) y hermanas. Pero en toda la Provincia, compuesta por comunidades en Costa Rica, en Cuba, una en Guatemala y siete en Nicaragua, trabajan 200 religiosas.

Teresianas
En el orden acostumbrado, Rebeca Lastres (Promoción '97), María Alicia Talavera (Promoción '73), Iveth Rojas (Promoción '68), Irene Valdez (Promoción '69), Valeria Sotomayor (Promoción '95) y la hermana Thelma Martínez.

Madre Grace

La historia del Colegio Teresiano en Nicaragua está ligada a la vida de la hermana Grace Chamorro o madre Grace, como aún la llaman sus ex alumnas.

Todo comenzó una mañana de 1945, mientras Grace Chamorro estudiaba el bachillerato en St. Teresa's Academy, un colegio perteneciente a la orden de las Hermanas Teresianas, en San Antonio, Texas, Estados Unidos. Su vocación religiosa le fue anunciada y el mismo año inició su noviciado en aquella ciudad. Pero aunque la familia respetaba su decisión, no se conformaban con la idea de vivir separados.

Los padres de Grace, Enrique Chamorro y María Engracia Carazo de Chamorro, junto a ella, insistieron a las hermanas de la congregación para que se hicieran cargo de un orfanato que había fundado María Jesús Morales de Carazo, abuela materna de Grace en la ciudad de Granada, Nicaragua.

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La Madre Superiora, Dolores Aparicio, animó a Grace para seguir adelante con el proyecto. Pero como en todo principio, el de Grace no fue fácil. Tras varios meses de correspondencia con las Madres del Consejo General radiadas en España, aún no lograba convencerlas de aceptar la dirección del orfanato.

Aunque habían dos antecedentes de hermanas trabajando con niñas huérfanas no se inclinaban por esa idea. Creían que la fundación de un colegio era más apropiada.

Pasaron algunos años en los que en la familia de Grace se mantuvo vivo el deseo de conseguir una fundación en Nicaragua. "Yo mantuve contacto con la Madre General renovando la solicitud de mis padres. En una de sus cartas me prometió que en su próxima visita a la Provincia de San Francisco de Sales, a la que pertenecen las casas de Estados Unidos, hablaríamos más sobre mi solicitud".

El colegio, sin embargo, no se fundó en Granada, porque ya había suficientes colegios en la ciudad. "Mi papá propuso que las madres y mi mamá fueran a Managua, hablaran allí con el señor Arzobispo", relata.

Don Enrique pensó en la conveniencia de ofrecer algo nuevo: un colegio bilingüe. Las madres aceptaron la idea y se comprometieron a proporcionar personal bilingüe que pudiera ocuparse de la enseñanza del inglés en el nuevo colegio.

El matrimonio Chamorro-Carazo donó cuatro manzanas de terreno en Managua e hizo las gestiones para que el colegio comenzara a funcionar mientras se construía el nuevo edificio.

Tras meses de búsqueda, decidieron alquilar una quinta, Quinta Eitzen donde hoy funciona el Ministerio de Defensa y que fuera propiedad de Anastasio Somoza.

Todo estaba listo para esperar a las hermanas. El día que debían llegar a Managua hubo un atentado contra Anastasio Somoza García, entonces Presidente de la República. Esto ocasionó que se cerrara el aeropuerto impidiendo el aterrizaje de aviones.

Las detuvieron en Honduras, y salieron hasta el día siguiente para Managua. "Oí decir varias veces a mi mamá que de haber habido comunicación con las hermanas, les habría sugerido que era mejor desistir y cancelar la fundación. Dios lo tenía dispuesto de otra manera".

Teresianos de corazón

Un 17 de mayo de 1954, 205 alumnas conocían la filosofía teresiana (la matrícula actual es de mil 442 alumnos). Cinco años después la primera promoción de bachilleras le daba sentido a la obra.

El '68 fue un año trágico para el colegio. Los efectos de un terremoto, conocido como el de la Centroamérica, dejó inhabitable el pabellón ocupado por la comunidad teresiana.

Pero fue el terremoto de 1972 el que destruyó por completo el edificio. Las hermanas reanudaron las clases tan pronto se pudo y la promoción que debió salir en 1973 lo hizo al año siguiente.

Pero además de la infraestructura, los cambios en su "forma de estar en el mundo" se notan desde el momento en que un colegio diseñado para señoritas es hoy mixto. La hermana Giselle explica que no son los primeros que hacen ese cambio.

"La Salle, el Calasanz y el Centroamérica fueron primero. Nosotras teníamos esta idea desde
1978, pero la guerra nos detuvo, no queríamos pasar por lo mismo que otros colegios con el Servicio Militar. Lo normal es vivir en un mundo donde haya varones y mujeres y no aprender a hacerlo hasta que salen".

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Al respecto las alumnas de quinto año que vivieron esa transición en 1992 dicen que se sintieron raras cuando vieron a los varones. "Ya no podíamos hablar en confianza como lo hacíamos antes", dice Natalia Jarquín.

Por su parte, Edwin Méndez, primer presidente de secundaria masculino que tiene en su historia este colegio, dice que al inicio no le agradaba la idea de estudiar en él, "pero cuando me dijeron que iba a ser el único varón en mi sección no me pareció tan mal".

De este colegio han salido personalidades de la vida pública Nora Astorga (q.e.p.d.), quien fue embajadora de Nicaragua en Estados Unidos en los ochenta; periodistas, empresarias, maestras religiosas. Todas coinciden en afirmar que las hermanas les enseñaron a ser mujeres seguras y solidarias.

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Iveth Rojas, ex alumna de generación del '68, dice que es capaz de reconocer a otra teresiana aún antes de saber que estudiaron en el mismo colegio. "No lo puedo explicar", agrega.

Obra Teresiana

  • Desde 1958 las hermanas atienden el Hospicio Sagrado Corazón en Granada y el Hogar de Niñas Huérfanas o abandonadas, hoy Hogar Alegría en la misma ciudad.
  • Luego se fundó, en el mismo sitio, una escuela dando lugar a niños de escasos recursos económicos que vivían alrededor de la escuela. De los 900 alumnos que tienen actualmente, 300 son parte del hogar, los demás son de fuera.
  • En 1968 empezaron a trabajar en el Reparto Schick. Poco a poco las hermanas construyeron la Escuela Enrique de Osso y un dispensario que atiende a la población del barrio. En el mismo trabajan 16 profesionales de la salud, a diario atiende a más de cien pacientes y cuenta con un laboratorio.
  • La siguiente fundación que tuvieron las Teresianas en Nicaragua fue en 1975. Aceptaron una fundación en el Ingenio San Antonio para atender a los niños de los trabajadores, pero se retiraron en 1994.
  • En 1982 aceptan el colegio de Fe y Alegría Roberto Clemente, en Ciudad Sandino, y permanecieron ahí hasta este año.
  • El noviciado funciona desde finales de los sesenta. El requisito indispensable para ingresar en esta congregación es estar enamoradas de Jesús y de su causa en la creación de un mundo más justo.
  • El Museo Teresiano fue inaugurado el 23 de junio de este año en el mismo colegio y recoge cada una de las etapas que este colegio ha vivido durante 50 años.

Un viejo árbol de mango ha sido mudo testigo de las confidencias de casi cuarenta y seis promociones de bachilleras.Colegio Teresiano

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