Mujeres de poder

Reportaje - 07.03.2010
Mujeres-del-poder

Con su influencia y poder estas mujeres han logrado ganarse un lugar en las páginas de la historia de Nicaragua. Cada una desde su espacio

Dora Luz Romero

Vivian Fernández de Pellas

Haber sobrevivido a un accidente de avión la convirtió en el hada madrina de los niños y niñas quemados de Nicaragua.

Vivian Fernández, junto a su esposo Carlos Pellas, son dos de los 15 sobrevivientes de la tragedia aérea de 1989, entre 131 pasajeros que viajaban con destino a Honduras. Ella sufrió quemaduras y fracturas graves y desde ese día decidió que apoyaría la causa de los niños quemados.

En l991, fundó la Asociación pro Niños Quemados de Nicaragua (Aproquen) y hasta el 2009, según datos de la asociación habían brindado 250 mil consultas gratis.

Originaria de La Habana, Cuba, Fernández llegó junto con su familia a Nicaragua, luego del triunfo de la Revolución Cubana (1959) cuando ella tenía apenas siete años. No nació en cuna de oro, ni mucho menos. En una entrevista brindada a Magazine en el 2008, relató que al llegar de su pais natal “no teniamos nada” y que las primeras navidades sus padres ni siquiera pudieron darle regalos porque su situación económica no se los permitía.

La vida que hoy conocemos de Vivian Fernández está determinada por un hecho casual cuando conoció a aquel muchacho de cabello largo, con bluejeans y de boina en el Drive Inn del extinto Hospital El Retiro. Carlos Pellas fue su novio durante cinco años y su esposo a partir de l976. Hasta ahora, Vivian Fernández lleva 33 años de casada con el que un dia fue ese joven medio hippie y que ahora es uno de los hombres más ricos de Nicaragua.

Pero Vivian Fernández de Pellas ha logrado brillar con luz propia. Esta mujer, gracias a su lucha, es considerada un icono de la ayuda humanitaria. Reconocida a nivel nacional e internacional. Aunque sí, en más de una ocasión ha aceptado que cargar con el apellido Pellas puede que le haya abierto algunas puertas en su labor.

En el 2008, Pellas recibió el premio “Líder Humanitario del Año”, otorgado por la revista Latin Trade, una publicación enfocada en negocios y economía en América Latina.

Fernández de Pellas alcanzó en el 2004 uno de sus mayores sueños, la construcción de un Hospital que lleva su nombre. En este centro existe una Unidad de Niños Quemados, donde los pequeños de escasos recursos reciben atención médica especializada y de manera gratuita.

Violeta Barrios de Chamorro

El 25 de febrero de 1990 doña Violeta Barrios de Chamorro se convirtió en la primera y hasta ahora única mujer que ha gobernado Nicaragua. Esta señora de cabello blanco y sonrisa agradable, obtuvo el 54% de los votos en aquella contienda en la que los pronósticos pintaban que Daniel Ortega sería el ganador.

Su llegada al poder significó el primer paso hacia la democracia y paz para el país. En su gobierno, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) firmó un acuerdo de paz con “la contra” nicaragüense lo que puso fin a los ocho años de guerra civil.

Violeta Barrios nació en Rivas el 18 de octubre de 1929. Creció en aquel pueblo del sur del país y a los 20 años conoció a su futuro esposo, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, director del Diario La Prensa y férreo luchador contra el régimen somocista.

Dentro de los logros alcanzados en su gobierno se mencionan la obligación del Servicio Militar Patriótico (obligatorio), redujo la inflación que para 1989 era del 4 mil por ciento, devolvió algunas de las propiedades confiscadas durante el gobierno sandinista y abrió las puertas al libre mercado.

Su historia personal demuestra a una mujer llena de valentía que acompañó a su esposo en sus luchas contra el régimen somocista. Doña Violeta era ama de casa, dedicada a la crianza de sus cuatro hijos, pero el asesinato de su esposo en 1978, hizo que ella se involucrara en la vida política del país. Para esos años destacó una campaña internacional que denunciaba al régimen de Somoza y se hizo cargo de La Prensa. Finalmente en 1989 fue electa como candidata de la UNO (Unión Nacional Opositora) que albergaba a catorce partidos.

Su vida ya ocupa un lugar en los libros de la historia de Nicaragua, pero además en la memoria de los nicaragüenses.

A veinte años de su triunfo electoral, su gestión (1990-1997) es considerada por los ciudadanos nicaragüenses como la mejor de las últimas dos décadas. Así lo dice la firma M&R Consultores en su última encuesta. Foto Archivo La Prensa

Gioconda Belli

Sus novelas y su poesía han hecho que el nombre de Nicaragua viaje por todo el mundo. La escritora Gioconda Belli es la voz femenina que más alto se escucha de la literatura nicaragüense.

Sus obras cargadas de erotismo y sensualidad han sido aclamadas por todo el globo.

La primera novela de Belli titulada La Mujer Habitada vendió más de un millón de copias en Alemania y fue traducida a once idiomas. Y así se abrió las puertas al mundo de la literatura internacional.

El papá de Belli era un empresario y su mamá fue la fundadora del Teatro Experimental de Managua. Nació un 9 de diciembre de 1948, convirtiéndose en la segunda de cinco hermanos.

Antes de que la escritora publicara su primera novela, ya había sacado al mercado el libro llamado Sobre la grama, con el que ganó uno de los reconocimientos más prestigiosos del país en ese entonces: “Mariano Fiallos Gil”, de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.

Se involucró en la lucha contra del régimen somocista y militó en las filas del Frente Sandinista de Liberación Nacional de 1970 a 1994.

Publicista de profesión, esta mujer de 61 años, de cabello rizado y abundante, es el rostro de la literatura nicaragüense a nivel nacional e internacional.

Los reconocimientos son muchos. Unos de los últimos que recibió fue en el 2008, por su obra El infinito en la palma de la mano. Premio Biblioteca Breve 2008 de la Seix Barral en España y el premio Sor Juana Inés de la Cruz, de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Foto Archivo La Prensa

Dinorah Sampson

Con sus encantos esta mujer logró convertirse en una de las figuras más poderosas e influyentes del último régimen somocista. De eso a nadie le cabe duda. Pero el cómo llegó a obtener ese poder es lo que muchos, hasta el día de hoy, critican con dureza.

Dinorah Sampson fue, durante 18 años, la amante del dictador Anastasio Somoza Debayle. Era la primera dama de facto de Nicaragua, dejando a un lado a la primera dama oficial y esposa de Somoza, doña Hope Portocarrero. Y fue precisamente su relación con Somoza lo que le dio cuotas de poder en el país.

Sampson, una mujer hermosa, de ojos grandes y sonrisa amplia, tal como lo muestran las fotografias de la época, nació en León y puede que ahora tenga unos 65 años.

Ella era la ruta para todos aquéllos que querían ascender. Y eso no era ningún secreto.

Justiniano Pérez, mano derecha de Anastasio Somoza Portocarrero y número dos de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería (EEBI), dijo a una entrevista con Magazine en el 2005 que Sampson “se convirtió en la mujer a través de la cual se podían conseguir los mejores puestos en la Guardia Nacional, las plazas codiciadas”.

Pérez contó que los tratos eran muy discretos y que ella sólo debía decirle a Somoza: “Amor, quiero que pongas en tal puesto a Fulano de tal”, para que éste lo hiciera de inmediato.

“Si nos enfocamos desde el punto de vista histórico, y de las consecuencias, fue bastante determinante la influencia de ella (Dinorah) en ciertas acciones de nombramiento. Además era muy dada a los negocios, el contrabando a través de ella era bastante, bastante acentuado. Aviones de la Fuerza Aérea se destinaban para traerle productos de todas partes”, aseguró Pérez en dicha entrevista. Foto Archivo La Prensa

Sor María Romero

Más que una mujer, el mundo entero la reconoce como una santa. La vida de Sor Maria Romero fue marcada por su amor a Dios, pero además por la compasión hacia sus semejantes.

Por su ejemplo de vida cristiana el Papa Juan Pablo II la declaró “venerable” en el 2000, dos años más tarde la proclamó “Beata”. Y así Sor Maria Romero se convirtió en la primera centroamericana que ha alcanzado ese estatus.

Nació en Granada el 13 de enero de 1902, creció en medio de una familia adinerada, y como cualquier otra niña a su edad le gustaba jugar con sus amigos. La diferencia -dice Armida Magnabosco en una de sus biografias—, era que ella “al final del juego proponía una oración y alguna sencilla reflexión”.

Desde muy joven Romero mostró su amor a Dios sobre todas las cosas. Tanto así que a los 9 años llegaron a Nicaragua las misioneras de Don Bosco, hijas de María Auxiliadora, congregación a la que la pequeña se uniría por el resto de su vida.

A los 18 años inició su noviciado y se puso el hábito negro que no se quitaría jamás. La mayor parte de sus obras sociales las realizó en Costa Rica, donde trabajó por los más desprotegidos durante 46 años.

Fue considerada una mujer muy sensible hacia el dolor y las necesidades ajenas. Una de sus obras más importantes fue la creación de la Casa María Auxiliadora, un hogar que alberga a personas que han perdido la esperanza de superarse y que además incluye una clínica para personas de escasos recursos.

Sor Maria Romero es considerado un ejemplo para miles de fieles. Incluso, hay quienes hablan de los milagros que ha hecho en sus vidas.

Foto Archivo La Prensa
Sor María Romero murió en León el 7 de julio de 1977, cuando tenía 75 años. Sus restos descansan en Costa Rica.

Aminta Granera

Pudo haber sido monja. O socióloga. Pero no. A pesar de haber sido novicia del Colegio La Asunción en Guatemala y haber estudiado Sociología, Filosofía y Teología, Aminta Granera, quien nació un 18 de septiembre de 1951, eligió otro camino.

Dejó el hábito para unirse a la guerrilla sandinista que derrocó a Somoza en 1979. Después del triunfo de la revolución trabajó en el Ministerio del Interior (Mint), posteriormente fue jefa de la Policía de Managua y luego Inspectora General.

Ahora, Aminta Granera es la mujer que está al frente de la Policía Nacional. En el 2006, el entonces presidente Enrique Bolaños la nombró para el cargo.

Al asumir, Granera dejó claro que lucharía contra la corrupción y contra el narcotráfico. Y así fue. En el primer mes de su labor, dio baja deshonrosa a varios oficiales por estar involucrados en actos de corrupción. Asimismo a lo largo de su dirigencia se ha consagrado como una luchadora contra el narcotráfico. Tanto así que en el 2007 un diario guatemalteco elogió su labor con un reportaje titulado: “El azote del narco tiene rostro de mujer”.

Aminta Granera siempre fue una buena alumna. Tanto en la universidad como en la Academia Walter Mendoza. Pareciera estar acostumbrada a tener buenas calificaciones. Su imagen y logros dentro de la institución han dado a la Policía Nacional mayor prestigio.

En una encuesta realizada por CID-Gallup en el 2008, el 81% de la población calificó la gestión de Granera como “muy bien” y “bien”.

Sin embargo, con el gobierno de Daniel Ortega, Granera ha recibido fuertes críticas de su labor. Hay quienes aseguran que se ha doblegado ante algunas imposiciones del Presidente de la República. Ella lo niega. Firme y con temple fuerte Granera ha dicho en más de una ocasión a los medios de comunicación que la Policía Nacional es “apolítica y apartidista”.Foto Archivo La Prensa

Rosario Murillo

Primera Dama de la República. Portavoz del FSLN. Impulsora de los Consejos del Poder Ciudadano. Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía. ¿Se nos queda algo por fuera? Rosario Murillo, la esposa del presidente Daniel Ortega, es mucho más que todo esto en su conjunto.

Murillo nació en la capital el 22 de junio de 1951. Poetisa, seguidora del gurú Sai Baba, educada en Francia e Inglaterra, es la persona más influyente en el gobierno actual. No hay espacio para las dudas de que el Presidente no avanza sin antes consultarlo con su asesora de Comunicación.

Fue ella precisamente quien cambió la imagen del FSLN para las últimas elecciones presidenciales. Y no sólo la imagen, también los mensajes que serían llevados a los nicaragüenses. Murillo prefirió en lugar de los colores rojo y negro de la bandera sandinista, un rosado chicha. Y puso en boca de Daniel Ortega discursos cargados de mensajes de amor, paz y reconciliación.

“No nos engañemos, Rosario es la que administra en lo cotidiano el país y administra los nombramientos, ella sólo le pide el visto bueno a Daniel Ortega”, aseguró la socióloga Sofía Montenegro en una entrevista ofrecida a la Prensa el año pasado.

Danilo Aguirre, director de El Nuevo Diario, dijo a en el 2007 que “ella ha logrado transmitir a la mayoría de la opinión pública que su poder es igual y algunas veces mayor que el de Daniel Ortega”.

Y es que Murillo es quien lleva la voz cantante y sonante en el protocolo oficial, también en las políticas de comunicación del Gobierno, además de tener la potestad de despedir y nombrar funcionarios.

Dentro del círculo político hay quienes critican a Murillo por usurpar funciones que no le corresponden. Pero, ¿cómo ven los nicaragüenses a Murillo? Según una encuesta realizada por M&R Consultores en el 2009, la figura de la Primera Dama no era del agrado del 55.6 por ciento de la población encuestada.

Desde que Daniel Ortega llegó al poder en el 2007, el porcentaje de desagrado hacia Rosario Murillo, por parte de los nicaragüenses, ha venido en aumento.Foto Archivo La Prensa

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