Vírgenes acaudaladas

Reportaje - 13.06.2010
Nuestra-señora-de-calendaria

Visten lujosos y caros atuendos, tienen joyas, plata y oro. Algunas son dueñas de hacienda y ganado, pero nunca las verá en la lista de “los más ricos de Nicaragua”. Son imágenes religiosas que han amasado una fortuna con la devoción de sus fieles

Tania Sirias y Arlen Cerda

Nicaragua es un país mariano. Su patrona nacional es la Virgen de Concepción representada en la imagen que se conserva en El Viejo, Chinandega, donde cada 7 de diciembre se realiza la tradicional Lavada de la Plata, que es sencillamente la limpieza de las joyas que posee la imagen, producto de donaciones de esa misma devoción mariana.

Esta imagen de la Virgen del Trono y de otra advocación, la Virgen de Candelaria, venerada en el municipio de Diriomo, departamento de Granada, tienen una característica en común: son las dos que conservan más completos su ajuar y joyería, según el padre Mario Campos Bordas, párroco de la iglesia de San Francisco, en Granada, y aficionado a la historia religiosa.

Pero hay otra más rica que ambas y ésta es réplica de la Virgen del Trono. Se conoce como
la Virgen del Hato y se considera una Virgen finquera, porque cuenta con haciendas y ganado. En vez de corona o aureola ella luce un sombrero charro. Ésta es la historia de tres de las imágenes marianas más acaudaladas del país.

***

No hay mayor tesoro para los pobladores de El Viejo que la Virgen del Hato. Esta imagen es una réplica exacta de la Virgen del Trono, con la única diferencia que la primera usa un sombrero de charro mexicano.

También se le conoce como la Virgen finquera, ya que posee una hacienda con un hato de más de 70 cabezas de ganado. De ahí le viene el nombre. “Antes tenía más ganado”, dice don Cristóbal Moreno, “pero se lo han robado y otra parte se ha vendido para poder pagar los costos del proceso judicial”.

La hacienda y las reses que posee la Virgen del Hato fueron donadas por la familia Venerio en 1778, en pago por un favor recibido. A la imagen también se le construyó una ermita, donde es venerada por la comunidad indígena de El Viejo.

En este momento la Virgen del Hato se encuentra desaparecida, ya que dos directivas indígenas de El Viejo se encuentran enfrentadas en los tribunales, pues ambas organizaciones se disputan ser representantes de esta imagen religiosa.

“Se rumora que está en una de las casas de El Viejo, pero no hemos sabido nada de ella”, comenta don Cristóbal. “Nos hemos movido buscando a la Virgencita, incluso hemos ido a las comarcas, también visitamos a las organizaciones de los derechos humanos, fuimos a la Policía, y ahora en este momento estamos peleando en los tribunales”, refiere don Cristóbal

Para el pueblo indígena de El Viejo, la Virgen del Hato es uno de sus mayores tesoros, pues fue elaborada por manos del indígena Estanilao Cantillano.

Relata don Cristóbal que el rey Fernando VII de España le donó a la Virgen del Hato dos mil 308 manzanas de tierra, cuyas escrituras fueron firmadas mediante un título real. Lamentablemente hemos venido perdiendo terreno, al punto que ahora sólo cuentan con 17 caballerías, equivalente a mil 118 manzanas de tierra.

“La Intendencia de la Propiedad de Chinandega nos ha comentado que podemos recobrar el terreno original, pues aún están los mojones que señalan los límites de la propiedad de la Virgen del Hato, pero primero vamos a resolver el problema judicial que estamos peleando la directiva indígena de El Viejo”, expresa don Cristóbal.

También el ganado ha ido mermando. Hasta el momento cuentan con 74 reses, que es un patrimonio que anda por los 370 mil córdobas. Lamentablemente, esta imagen religiosa está siendo peleada por dos bandos, los cuales se hacen llamar la directiva original, provocando pérdidas de sus objetos de valor.

FOTOS DE LA PRENSA/ARCHIVO
La Virgen del Hato es la imagen venerada por el pueblo indígena de El Viejo, como ofrenda le regalaron una hacienda y hoy posee más de 70 cabezas de ganado.

***

Su imponente corona de oro macizo, su ropa bordada con hilos de oro y plata, su aretes de perlas, sus finos dedos adornados con hermosos anillos, son parte de las alhajas de la Reina del Trono o Virgen de la Concepción.

Esto sin contar los más de 200 jarrones, el camarín de la Virgen, el frontal, las andas, los atriles, los candelabros, todo de plata, los cuales son lavados cada 6 de diciembre por los promesantes que llegan a la Basílica de El Viejo, Chinandega.

Los historiadores cuentan que para finales del siglo XVIII los devotos de la Virgen le habían llevado tantas ofrendas que se hubiera podido construir toda la iglesia de pura plata.

La romería no se detiene en todo el año, explica don Cristóbal Moreno Pomares, presidente de la directiva del pueblo indígena de El Viejo. “No es tan impresionante como el día de la Concepción de María, que se celebra cada 7 de diciembre, pero siempre llegan cristianos a pagar promesa por un favor recibido de la Virgencita del Trono”. Se persigna haciendo la señal de la cruz, con vista a la hermosa Basílica. “Vea, esto nos enseñaron los conquistadores, pero de algún modo tenía que llegar el cristianismo a esta tierra de indios”.

Y es a través del pago de esas promesas que la Virgen del Trono ha venido juntando poco a poco su tesoro. Sobre s

Sección
Reportaje