Pobladores protestan por mal servicio de Enacal

Habitantes del barrio Rubén Darío, en el antiguo centro de Managua, bloquearon la vía que va de este a oeste en Carretera Norte, en reclamo contra la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillado, porque no les soluciona el problema de las aguas servidas.

Aguas negras tragan camino

Lo que siempre fue un camino de acceso a la comunidad Cuatro Esquina, se ha convertido en un cauce por culpa del desagüe de residenciales vecinos, en el sector del kilómetro 10 y medio de Carretera a Masaya.

No quieren más aguas negras

Las aguas negras “corren” en el barrio La Comuna, donde sus habitantes pidieron la reparación de las calles, pues los charcos se han convertido en parte del panorama diario de esta localidad del municipio de Estelí.

Calles inundadas de aguas negras

La irresponsabilidad de lanzar desechos de todo tipo y tamaño a los manjoles y tragantes (alcantarillas) provoca el continuo bloqueo de las redes y tuberías de aguas negras, contaminación del ambiente por la salida de aguas sucias y la sobrecarga laboral de las cuadrillas de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal).

Esquivando aguas negras

Muchas calles cercanas a escuelas se encuentran anegadas de aguas putrefactas por la falta de tapas en los manjoles que están atascados de basura. La Alcaldía y la Policía anunciaron un plan conjunto para recuperar no sólo las tapas de metal, sino también hidrantes y cables telefónicos que han sido sustraídos por ladrones. Alrededor de 500 tapas de manjoles han desaparecido en las primeras semanas del año. Las autoridades culpan a las chatarreras ilegales del robo de estos bienes públicos.

Inundados de aguas negras

El sistema obsoleto de alcantarillados de San Juan del Sur no resistió nuevamente la gran cantidad de usuarios que frecuentaron la bella ciudad turística este primero de enero, y los manjoles de las aguas negras se convirtieron en pequeñas fuentes de aguas putrefactas que despedían un mal olor sobre las principales calles de la ciudad, y las aguas rebasadas seguían su rumbo como río hacia el mar, perjudicando directamente a niños y turistas que pisaban inocentes la corriente de agua sucia en la costa de la bahía.