Autonomías

Ahora la costumbre se hizo ley. Nadie reclama la autonomía municipal, ya nos acostumbramos a que el partido en el gobierno usurpe las alcaldías que quiera y le deje una docena de municipios lejanos a cualquiera de los partiduchos

El fin de las autonomías

Todo tiene su principio y su fin. Pero sí una cosa es segura: el centralismo y el totalitarismo terminará siempre acabando con cualquier vestigio de autonomía, porque ambos principios son opuestos y no pueden convivir juntos.

Ya no hay autonomías

El caso de Salvador Montenegro Guillén ha puesto al descubierto la realidad de que ya no hay autonomía universitaria en Nicaragua.