Ni observar ni informar

Parece patológico y sin duda es muy peligroso. El abusador es denunciado por los daños que ha causado, y él, en vez de hacer una reflexión, se planta frente el público y sin ninguna vergüenza comete nuevos abusos, para que lo vean y nadie dude de lo que en realidad es. Es lo que hizo el gobierno de Daniel Ortega, en los últimos días, al confirmar con hechos las denuncias internacionales sobre sus violaciones a los derechos humanos: Impidió la observación electoral y el acceso de periodistas a instituciones públicas.

El Manual del Idiota, aplicado

Traigo el libro a colación porque parece que el presidente venezolano, el teniente coronel Hugo Chávez, se ha tropezado con éste en las últimas semanas y el hombre fuerte de Venezuela ha decidido aplicarlo al pie de la letra. Pobre, parece que no entendió que el libro es una advertencia de lo que no se debe hacer, y por lo visto la palabra “idiota” en el título tampoco le ha despertado ninguna sospecha.

Antítesis del Alba

Funes está empeñado en algo superior a la verborrea izquierdista y los circos de los presidentes de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), donde Chávez paga la música y los demás corean las consignas para ensalzarlo como “líder socialista” internacional.