El comunismo y la falacia haitiana

Fidel Castro, el Paranoico en Jefe, suponía que existía un concierto de países capitalistas del Primer Mundo que les imponía un modelo económico y político subalterno a los del Tercero

El comunismo bien retratado

Fidel Castro propinó a los circunstantes un discurso de más de cinco horas hasta que algunos no pudieron más y se quedaron dormidos y otros se fueron yendo porque no aguantaban la gana de hacer pis. Trump, por el contrario, estuvo de lo más comedido para lo que es habitual en él.

Un huracán llamado comunismo

En Cuba hay miles de damnificados de ciclones que sucedieron hace seis, siete o diez años, y continúan viviendo en albergues provisionales que se están cayendo a pedazos. Con frecuencia, la ayuda que llega del exterior es luego vendida en dólares en tiendas especiales

La democracia después del comunismo

En la obra de Sartori se advierte que la victoria de la democracia a la caída del comunismo es relativa, le cuesta mucho consolidarse por la falta de cultura y tradición política democrática.

Ortega es un comunista chino

Lo es, ideológicamente hablando. Ortega, como los comunistas chinos, conserva la fe, típicamente leninista, de que una vanguardia revolucionaria, líder y representante del pueblo, tiene la potestad de gobernar dictatorialmente mientras tolera

China erige estatua gigante de Mao

El monumento, de color dorado y 37 metros de alto, se erige en medio de un campo en la provincia de Henan y representa al dirigente sentado y con las manos cruzadas.

El muro

Sucedió hace 26 años y cambió el mundo. Fue la caída del Muro de Berlín, acontecimiento que selló prácticamente el fin del comunismo, un sistema donde el proletariado estaba oficialmente en el poder, construyendo un socialismo sin explotación e injusticias, pero que no podía subsistir sin amurallarse.

Socialismo y comunismo

En primer lugar la palabra “socialismo” ha tenido siempre históricamente un apellido (socialismo utópico, socialismo cristiano, socialismo científico (comunismo), socialismo demócrata, etc.) No se puede hablar de “socialismo” a secas, porque simplemente no sabríamos a qué nos estamos refiriendo.