La tarjeta de crédito no es el problema, es usted

Suena duro, pero es la realidad. Constantemente conocemos casos de personas con alto endeudamiento con tarjetas de crédito y se culpa a los bancos, a las tasas de interés, al exceso de ofertas de descuento con tarjetas, hasta al clima o al tráfico, pero nunca a quien tiene la verdadera responsabilidad: el usuario.

Reclamar también es una forma de ahorrar

Decide salir de la rutina e ir a comer a algún restaurante. Quizás hasta sacrifica algún gasto previamente contemplado —y necesario— con tal de darse ese “gustito”, pero la calidad de la atención o de la comida no le dejó satisfecho, o su orden llegó equivocada, o peor aún: estaba fría o salada.

¿Ahorrar o pagar deudas?

Seguramente usted ha escuchado hasta la saciedad que debe ahorrar, incluso hasta ha escuchado sobre los porcentajes “ideales”, en referencia a cuánto de sus ingresos debe destinar a esa necesaria reserva, pero… ¿es rentable desbocarse ahorrando cuando se tiene deudas?

Ojo con los precios

Uno de los primeros errores que cometemos es dar por hecho que en “equis” lugar siempre es más barato. Y eso es lo que pasa con los mercados. Se suele creer a ciegas que ahí se encuentran los precios más bajos, pero no siempre es así.

Llegó la hora de ordenarnos

Falta más de una semana para el día de pago y su billetera ya está vacía. Peor aún: todavía tiene abonos pendientes, o cosas que comprar. O ambas. Si es así, debo decirle que tiene problemas, y serios. ¿No le estoy diciendo nada nuevo?Es verdad, pero entonces ¿por qué no ha hecho nada al respecto?