El diablo en el cuerpo

Si alguien quiere imaginar un lugar remoto de Nicaragua, perdido en la incierta geografía de las selvas de la costa del Caribe, no hay mejor ejemplo que El Cortezal

La hora del diablo

A las 3:00 de la mañana comienza “la hora del diablo”. En ese momento, justo en la hora opuesta a la de la muerte de Jesucristo, a los demonios les da por salir del inframundo para atormentar a las inocentes almas de la Tierra. Bueno, segura no estoy, pero eso he escuchado. Y para muestra está el caso de Emily Rose. Pobrecita. No quisiera acordarme de ella, pero quién puede evitarlo a las 3:00 de esta madrugada eterna.

“Dejen el miedo para el diablo”

El vicario de Apatzingán, Gregorio López, pidió ayer a sus fieles que “dejen el miedo para el diablo”, se unan y ayuden a que el Gobierno ponga orden en sus comunidades para expulsar al cártel Los Caballeros Templarios, que domina Michoacán.

Papa Francisco se refiere al diablo

«No cedamos nunca al pesimismo ni a la amargura que el diablo nos ofrece cada día», dijo Francisco en un encuentro el viernes con sus «hermanos cardenales» en la Sala Clementina del Palacio Apostólico del Vaticano.

El diablo cojuelo

Casi cuatro siglos después, un nuevo diablo cojuelo salta a escena entre deslumbres de azufre cibernético, y desde su atalaya de WikiLeaks es capaz de quitar el techo a los cubículos de miles de burócratas del Departamento de Estado de los Estados Unidos, y de sus embajadas en todas partes del mundo, para asomarse a lo que leen o escriben, descifrarlo y revelarlo para deleite de millones de curiosos lectores. Julian Assange, el