Encauzar la vida

Mientras en nuestras familias no se eduque y se corrija, como dice la carta a los Hebreos, nuestras familias se desmoronan

El fuego purificador

Cristo quiere que prendamos el fuego de la renovación del mundo y del hombre nuevo quitando todo cuanto es muerte y pecado en nosotros y purificándonos.

Civilización del miedo

Los jóvenes no saben qué será de ellos en el porvenir. Nos encerramos entre rejas como presos voluntarios. Aún religiosamente hablando, vivimos la fe con miedo.

El Dios dinero

Todo lo justifica, el bien y el mal, la vida y la muerte, el amor y el odio, la honradez y la corrupción. Es más sagrado que cualquier otro dios

Papito querido

Orar es hablar con plena confianza con nuestro Padre pues, al ser Dios el Abba, el Papito bueno siempre está en actitud de escucha con sus hijos

Servir escuchando y escuchar sirviendo

Jesús, Su palabra, Su vida, es la escuela permanente para todo ser humano. La vida cristiana necesita de la palabra y la palabra necesita del testimonio de las obras

Ser un buen samaritano

San Juan lo decía bien claro: “Si alguno dice: ‘Yo amo a Dios’, y odia a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve»

El Dios en el que creo

El cristiano es el hombre que a través de Jesús ha descubierto y ve a Dios, a un Dios del que se siente orgullo de llamarle Padre, Hijo y Espíritu Santo

Atentos al Espíritu

A muchos les molesta hasta oír la palabra “espíritu” y nos suena a algo propio de la edad media y es solo utilizada por una iglesia que no acaba de coger el tren de nuestro siglo