El adelanto de las elecciones

Adelantar las elecciones —siempre y cuando sean libres, inclusivas, limpias y supervigiladas internacionalmente— conviene a Nicaragua y a todos los nicaragüenses, inclusive a Daniel Ortega aunque él no lo pueda o no lo quiera creer

El Presidente que necesitamos

Establecer que aquí el pueblo elige al presidente es un falso positivo, lo que es cierto, es que desde las elecciones del 2006 el país viene dando traspiés políticos, porque la manipulación del pueblo desinformado incide en contra de la competitividad objetiva en la política

Elecciones libres y adelantadas, sí o sí

La oposición y la comunidad democrática mundial deben demandar, en forma unida y rotunda, que las próximas elecciones cumplan con los estándares propios de comicios confiables

Aburrida pero hermosa

Todos sabemos cómo acaban las dictaduras sanguinarias. Así que debemos ya empezar a pensar en cómo cuidaremos la democracia frágil y vulnerable que nos vendrá después

El Laurentino Cortizo que vivió en Nicaragua

Un joven panameño, chelito, bien parecido, rebelde pero sociable, llegó a Nicaragua para estudiar dos años en el Pedagógico de Diriamba. Para asombro de sus excompañeros, hoy es el presidente electo de Panamá

El gatopardo de Ortega

El Plan B al que Ortega estaría dispuesto si falla el Plan A, sería uno al estilo gatopardo: “Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”