La (necesaria) alianza con los culpables

¡Que levanten la mano los culpables de que la dictadura de Ortega llegara hasta donde llegó! ¿Nadie? ¿O todos? Si no entendemos que los culpables de ayer pueden ser nuestros aliados de hoy, nunca saldremos de Ortega.

La mansa marcha al matadero

El tiempo juega a favor del dictador. Si llega hasta el otro año, con su aparato electoral y el control policial intactos, viendo desde su palco como pelea la oposición entre ella, ya estará cerrada la puerta electoral como posible solución a la crisis.

No olvidar la montaña

Lo que vimos después del 18 de abril de 2018 fue cómo el terror que desde hace años imperaba en la montaña, alcanzó a las ciudades. Y hubo licencia para matar a quien pensara diferente.

La Policía que ya no es

Nicaragua necesita tener una Policía. Pero no esta organización que usa el uniforme, los emblemas, los recursos de la Policía, pero no se comporta como ella.

El mal juego de la oposición

Ojo oposición. Dejen de ver el cambio como una piñata, donde para agarrar más caramelos hay que colocarse a codazos en los mejores lugares. La gente está harta de tantas mañas y mezquindades.

Pleitos y alianzas en la oposición

Obligar a las alianzas a escoger uno de los partidos para que las represente es una de las trampas que Ortega colocó para fomentar el pleito, la división y las traiciones entre sus posibles adversarios. Que se maten solos, pues.

Si usted fuera Daniel Ortega…

Divide y vencerás. Da la casualidad que muchos opositores están haciendo exactamente lo que Daniel Ortega necesita para mantenerse en el poder