Waspam: entre el olvido y la exclusión

Waspam es un municipio “casi excluido”, según palabras del alcalde Alex Fernández. Ese municipio del Caribe Norte, parece haber retrocedido en el tiempo

Sin responder por exclusión a diputado

Ni las autoridades del Consejo Supremo Electoral ni las del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) han explicado la extraña exclusión de Raúl Montes, quien hasta hace dos semanas era el candidato a primer diputado por Matagalpa

Yatama denuncia exclusión de CEM

El partido indígena Yatama interpuso un recurso de apelación ante el Consejo Supremo Electoral (CSE) por haber sido excluido de la conformación de los Consejos Electorales Municipales.

Gobierno de Nicaragua se excluye en cita en la CIDH

El Gobierno no envió a su representante a una cita privada con la CIDH para abordar lo concerniente al incumplimiento de medidas cautelares para el Cenidh. En tanto diferentes organizaciones se aprestan a exponer en el 157 período de sesiones de ese organismo la situación general de los de derechos humanos de los nicaragüenses

Niños siguen vulnerables

El informe final sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) relacionados con la niñez de Unicef titulado “Progreso para la Infancia: Más allá de los promedios”, indica que a pesar de los notables logros alcanzados, las diferencias de oportunidades se traducen en que millones de niños y niñas siguen viviendo en condiciones de pobreza

Víctimas de la exclusión

“No más muros. Exclusión y migración forzada en Centroamérica”, es el nombre del libro donde la migración es vista no solo como el resultado de la violencia y los fenómenos naturales en la región, sino por la exclusión social de la que es víctima un sector de la población centroamericana.

Inclusión o exclusión es el tema

Los nicaragüenses corremos un serio riesgo de juicio al analizar el documento que la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) presentó al gobierno la semana pasada: hemos hablado del “planteamiento de los Obispos a Ortega”, y en efecto es el principal destinatario, pero una lectura cuidadosa del mismo revela que los demandados, y sería mejor decir los convocados, somos todos los nicaragüenses.