Advierten sobre fanatismo religioso

Profesan el cristianismo y creen tanto en la doctrina de la “predestinación” –ser hijos de Dios desde antes de la creación del mundo– como en el “arrebatamiento” o “rapto de la Iglesia”, el cual ocurriría con la segunda llegada de Cristo a la tierra y confían en la resurrección para vivir con Dios en el cielo.

Islam, terrorismo y fanatismo

Las llamadas guerras de religión, que devastaron Europa durante los siglos XVI y XVII, parecían haber quedado relegadas al desván de la historia, pero he aquí que en pleno siglo XXI se ha producido un rebrote anacrónico por el surgimiento del llamado Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS, por sus siglas en inglés), que sacude violentamente el Medio Oriente, donde pretende instaurar un ghetto al mejor estilo nazi.

¿Fanatismo o barbarie?

No puedo negar que siempre he sentido cierta admiración por los fanáticos. Por los que son capaces de expresar sus emociones sin llegar al irrespeto, y que no esconden sus inclinaciones o preferencias sin importar circunstancias.

A veces tienen razón

En medio de los funerales ¿qué queda por decir? Se ha llegado a todos los extremos: militancia, fanatismo, pasión, amor y odio. Lo que se pida; endiosamiento y gratitud infinita o condena y reproche eterno. No han faltado, felizmente, análisis realistas y ajustados a los hechos; a lo que fue y a lo que hizo. Han sobrado en cambio los que se han suscripto a lo políticamente correcto, que son los peores: timoratos, oportunistas e hipócritas, son los mayores responsables.

“Evitemos el fanatismo político”

El sacerdote Bismarck Conde hizo un llamado a la población a evitar el fanatismo electoral ahora que ya se dio el banderillazo oficial por la silla presidencial. Pero también apeló a la conciencia a los políticos para que no utilicen los símbolos de la Iglesia en sus campañas.

El fanatismo y el servilismo envilecen a los hombres

Mi primer impulso al escribir este artículo fue titularlo “No sé si reír o llorar por Nicaragua”, ya que ésa fue mi primera reacción al ver al presidente de la asamblea invocar un artículo transitorio de la Constitución del 87, cuya función caducó hace más de veinte años con el único propósito de sacarle las castañas del fuego al presidente Ortega.