Rubén Darío no debe ni puede morir

Darío insistió en defender su ilusión tal y como Don Quijote defendió su locura con una lanza que no podía herir. Ni las traiciones que repetidamente el mundo político le había producido, ni los ataques ni las humillaciones lograron que abandonara su imaginación poética

Un genio en las sombras

Uno de los mejores estudiantes de secundaria de Jinotega está quedando ciego. En medio de la pobreza y la oscuridad que le impide ver una pizarra o una computadora, Kenler Blandón quiere ser un profesional

Cómo era y qué hizo Rubén Darío en su formación de escritor

Siempre viajaba con libros en las travesías en barco o tren. Leía de todos sin prejuicio, en la diversidad de autores y temas: clásicos y contemporáneos, nacionales, centroamericanos e hispanoamericanos y europeos, del español y otras lenguas, particularmente del inglés y francés.