Javier Colina no se detiene a esperar que pase la tormenta. Ha aprendido a bailar bajo la lluvia. Y mientras intenta mantener la nariz fuera del agua, ha inculcado a sus jugadores que el corazón es el mejor proveedor de fortaleza cuando los músculos se agotan.
Javier Colina
Javier Colina: “No le temo al fracaso”
En el tercer lugar el Bóer vive en una prisión. Aunque el deporte es la encarnación de lo imposible, los capitalinos están sin dirección en la ofensiva.