Del hospital al podio, Erick Rodríguez un atleta sin límites

“Todavía estoy débil”, dice Erick Rodríguez, y lo murmura con mucha pena. No hace falta que lo diga para que uno se dé cuenta que su semblante de alegría encubre los días negros que vivió en Cuba por la fiebre, dolor de cabeza, dolor en los huesos y diarreas frecuentes durante casi seis días.