Estar preparado

Hoy hay muchos crucificados por el dolor, por la pena, por la angustia, por la soledad, otros privados de libertad, y tantos otros que caminan sin rumbo, sin saber dónde está el Señor

El discurso orwelliano de Daniel Ortega

Decimos orwelliano, porque Ortega usa el típico lenguaje de los dictadores totalitarios descrito por George Orwell en su obra 1984, una perversión de las palabras que invierte su sentido y llama trato humanitario a la tortura, libertad al cautiverio, bienestar y prosperidad a la miseria, democracia a la dictadura, paz a la guerra, normalidad a la zozobra…

La justicia, raptada y envilecida

Ahora quizás hay en la Corte algunos magistrados que no están de acuerdo con el perverso rol que la dictadura le ha asignado al poder judicial