Los pueblos necesitan democracia y libertad para ahogar la ignominia, el mal, el odio, la perversidad y así lograr que las mentiras no suenen verdades y el crimen no se convierta en respetable y en jocosidad
lucha política
Un pasado que no debe volver
De todos los horrores de nuestra historia autoritaria, los hechos más dramáticos son, sin duda, las violaciones a la vida y la seguridad física de las personas