El dolor nuestro de cada día

Diríase que padecemos una invasión de legiones de demonios que no solo tienen sed de sangre sino que profanan nuestros templos y agreden a nuestros pastores

La vida humana es sagrada

En Nicaragua, luego de dos fraudes electorales presidenciales estamos bajo las balas de un desgobierno genocida y mentiroso que usa el diálogo como oxígeno