Democracia y autoritarismo electoral

En las elecciones del 2006. Allí se sintetizó el sueño autoritario. Daniel Ortega creyó borrar el fraude y la manipulación política, eliminando a los opositores y a la observación electoral; sin asumir el estrés y la incertidumbre política que les infunden las elecciones libres. Ese año reapareció el síndrome de 1990.

Analistas señalan que ilegitimidad marca futuras votaciones

Desde las elecciones municipales de 2008, organismos de observación nacionales e internacionales han señalado falta de transparencia en los procesos, mientras la oposición ha señalado al juez electoral de parcializarse a favor del FSLN, liderado por Daniel Ortega.