Paz represiva

“Con la paz no se juega, por favor escuchen, con la paz no se juega”, precedida de una palabra irrepetible, oímos sorprendidos en una alocución oficial del gobierno de Ortega.

Estar preparado

Hoy hay muchos crucificados por el dolor, por la pena, por la angustia, por la soledad, otros privados de libertad, y tantos otros que caminan sin rumbo, sin saber dónde está el Señor

¡No lo permitan los oficiales!

El presidente Sacasa primero, y Somoza García después, purgaron al ejército de oficiales conservadores para someterlo al partido liberal y luego a la familia Somoza

La lógica está de duelo

La lógica debe ser una confirmación estable de la existencia. Una pieza exquisita de la deducción fundamentada