¡Y se hizo la poesía!

Yolanda Blanco convocó a la poesía. La poeta viajó desde Nueva York y compartió sus visiones sobre su experiencia con la literatura en los encuentros de

La casa

Una calurosa noche de invierno caminando por una cascada calle de Managua llegué a un asentamiento. Y acercándome a una de las casuchas un olor pestilente, una blasfemia me arrancó.

Para ser sincero

Señor, señor…, con aire compungido solicitaba su opinión Roberto a Francisco. Qué se lo ofrece, replicó Francisco. Bueno, esto es grave, es un residuo subrepticio, un fuego oculto que sustancialmente escapa a la mirada inteligente de la realidad, se trata de una ligera obstrucción a nuestra paradoja dictada por el rigorismo y la estupidez desmesurada que la realidad abra los ojos, contestó Roberto.

Laurel de triunfo gratificado

Ya no hay tiempo para juzgar expresó Bayardo a Daniel. Pero por qué, pasa algo, inquirió Daniel. Pues sí, desmedidamente han ignorado, menospreciado a don Lupe y hasta lo han tildado de muchas cosas incongruentes, lo cual no es cierto, parece que han metido un buen chisme en su contra, replicó Bayardo.

Añoranzas

Añorando me encuentro junto al mar, bajo la luz melancólica de la luna. Las nubes se juntan para ver mi tristeza y las olas repiten sin cesar “ella sí te ama”.

Feliz mortal

Feliz aquel mortal
Que la llama
Del amor inmortal
Ha encendido
Verdadero tesoro

Alevoso pecador

Hoy amaneciste incómoda con Dios. Reproches que no cesan,reclamos sin razón. Parvadas de gorrionesen solfeo de Ángelusdecretaron el silencio y disiparon tu sonrisa,voluta somnolienta que levita en el café.

Desertum

En los sueños se te aparece la visión de las montañas los árboles, los pájaros, las serpientes gigantes y el ronquido de los ogrosque duermen en palacios excavados en la roca…

El Mare Tenebrarum

Yo conocí el mare tenebrarum cuando me enamoré y no supe cómo seguir caminando…