Para ser puntual primeramente debemos ser conscientes que toda persona, evento, reunión, actividad o cita tiene un grado particular de importancia. Nuestra palabra debería ser el sinónimo de garantía para contar con nuestra presencia en el momento preciso y necesario. Para corregir la impuntualidad es de gran utilidad programar la alarma de nuestro reloj u ordenador, pedirle a un familiar o compañero que nos recuerde la hora (algunas veces para no ser molesto y dependiente), etc., porque es necesario poner un remedio inmediato, de otra forma, imposible.
puntual
Inmundicia es puntual
No hay día del calendario en que la basura no aparezca regada por doquier en Managua. Un ejemplo es este basurero, en las cercanías del Restaurante María Bonita, dos cuadras arriba, en Altamira. Día de por medio lo limpia la Alcaldía de Managua, pero al día siguiente los desechos aparecen puntualmente.