Sanciones y festejos

Algunos de los sancionados tratan de salvar la cara y aseguran que no les afectan en nada las sanciones, que más bien se sienten orgullosos de ser sancionados por el “imperio”, como llaman en el argot orteguista a los EE. UU.

Los miedos del Comandante

Uno de ellos procede de conocer el odio que ha sembrado. En Washington uno puede circular frente a la Casa Blanca. No así frente a El Carmen.