¿Has visto alguna vez el mar?

Pero Sergio Ramírez no deja una dirección, un correo, un teléfono. No se sabe de qué país es. Y Luisito da la orden perentoria: encontrarlo

Gozos y tribulaciones del arte de novelar

No planeé convertirme en novelista. Fui poeta antes de ponerme a narrar los dictados de mi imaginación. Fue allá por 1985 cuando sentí la urgencia de escribir de otra manera