A llama viva

Cuando hablamos de sexualidad en lo primero que pensamos es en el acto sexual coital. Sin embargo este tema va más allá de lo físico. Para la sexóloga Ana Salgado, mantener una vida sexual satisfactoria implica tomar en cuenta dos factores: los individuales y lo relacionales.

¿Cómo tomar una decisión?

Nuestra vida es una cadena de decisiones. Tomamos decisiones todo el tiempo, todos los días. Desde que me despierto, decido entre la opción de levantarme o la opción de quedarme durmiendo un poco más. Incluso si pienso que “tengo que” levantarme, la opción de no hacerlo existe (y hay muchos que deciden quedarse dormidos, a pesar de “tener que” ser diferente). En este sentido, incluso no decidir se convierte en una decisión.

¿Hablamos el mismo idioma?

La frustración nos cierra la mente y empezamos a intentar formas poco fructíferas de hacernos oír. La más común es elevar el tono de voz, lo que es poco eficiente para lograr nuestro objetivo y tiene resultados nefastos la mayoría del tiempo. Entonces, ¿cómo me hago entender? Varias sugerencias…

La identidad sexual de Rigoberto

Jorge Eduardo Arellano aborda el tema con mesura y respeto. Con mesura porque pulsa las membranas del íntimo albedrío, más cuando las predilecciones evaden los límites de la naturalidad sexual alrededor de personas directamente aludidas y con más razón cuando el referido está muerto. Y con respeto porque hay celebridades que habitan las páginas de la historia con toga puesta en la perennidad, aunque evadan las normas de la moral.

La sinceridad malentendida

La base de las relaciones humanas es la comunicación. Al comunicarnos vamos aprendiendo en el camino. Sin embargo, no todo lo que aprendemos nos ayuda a tener relaciones humanas armoniosas.

La rutina sexual

Al inicio de una relación, cualquiera puede ser buen amante. Es triste aclararlo, pero, ante la novedad, nuestro cerebro secreta hormonas que nos hacen sentir que esa persona y lo que hacemos con ella es lo máximo. Sin embargo, esto solo dura algún tiempo. Un poco más si nos enamoramos o un poco menos si empezamos a sentirnos usados, abusados o de alguna manera incómodos, pero lo cierto es que está destinado a terminar. ¿Y entonces, qué? Pues como con todo, toma trabajarlo.

Relaciones que se deben evitar

Aún cuando se está soltero, hay relaciones que es mejor no tener y hay atracciones sexuales que es mejor no seguir o alimentar por las consecuencias catastróficas que pueden traer, no solo para mí, sino para otros posibles involucrados.

¿Por qué fingir?

Cuando les preguntan a los hombres si durante el último encuentro sexual que tuvieron su pareja femenina tuvo un orgasmo, el 85 por ciento dice que sí. Sin embargo, solo el 64 por ciento de las mujeres dice que tuvieron un orgasmo durante su última relación sexual. De esto podemos deducir lo siguiente: las mujeres siguen fingiendo orgasmos y aunque los hombres creen saber cuándo su pareja tuvo un orgasmo, en realidad no saben.

La base de nuestras acciones

No nos gusta pensar en nosotros de esa manera, pero los seres humanos pertenecemos al reino animal. Como tales, la base de nuestras acciones son, sin excepción, las emociones que experimentamos. Por acciones no me refiero solo a lo que hacemos físicamente (leer este artículo, por ejemplo) también a las acciones verbales (lo que decimos) y a las mentales (lo que pensamos). De las tres clases de acciones, las más importantes son las mentales, porque todo lo que hacemos o decimos lo hemos pensado, aunque sea por un instante.

¿Se acaba la vida sexual?

Con el tiempo, nuestros cuerpos y nuestras mentes van madurando y envejeciendo, y una de las primeras áreas que sufre los embates del tiempo es nuestra sexualidad.