¿Eres de los padres que pasan horas preocupándose por cómo actúan tus hijos y evitas a toda costa que estos cometan errores? Si te identificas con esta interrogante, es probable que tengas los síntomas de ser un padre sobreprotector.
sobreprotección
¡Ay como duele crecer!
Malcriados, egoístas e incluso hasta manipuladores se pueden convertir los hijos cuando son únicos y sus padres no se toman su tiempo para corregirlos.