LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

La Policía que ya no es

Nicaragua necesita tener una Policía. Pero no esta organización que usa el uniforme, los emblemas, los recursos de la Policía, pero no se comporta como ella.

En Letra Pequeña

Disparates judiciales ha habido en distintas partes y distintas épocas. El problema es que aquí en vez de la excepción se están convirtiendo en la regla

Premio a fiscal del “talcazo”

El fiscal Douglas Vargas, el mismo que admitió que la prueba por la que fue acusado Milton González —hermano del boxeador Román “Chocolatito” González—, era talco y no cocaína, ahora es el nuevo inspector general del Ministerio Público.

Se hace “el de a peso” con “talcazo”

La lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado está entre las tareas que la Fiscalía se propone profundizar durante este año, junto al Ejército de Nicaragua. Pero el fiscal de facto, Julio Centeno, no pudo ofrecer una respuesta coherente sobre cómo en un juicio por narcotráfico la cocaína de prueba terminó en talco.

Algo huele a podrido

En la superficie las cosas se ven bien; hay crecimiento económico y la gente parece tranquila. Pero debajo hay una realidad maloliente que está contaminando el cuerpo social. El reciente escándalo del “talcazo” es solo una de sus manifestaciones más recientes y sonoras.

En Letra Pequeña

El “talcazo” convirtió al sistema judicial nicaragüense en el hazmerreír nacional. Miren si no es un chiste: una patrulla de Policía detiene a un tipo que, uno, se da a la fuga en moto; dos, se le encuentra en su mochila una pesa, cinco proyectiles y un paquete con 1,569.12 gramos de polvo blanco; y tres, el polvo resultó cocaína según la prueba de campo que se le hizo conforme el procedimiento establecido. Hasta ahí todo parecía sencillo: Policía, Fiscalía y juez creían estar en un caso típico de “dealer”. Paquete pequeño de coca, pesa, moto, y proyectiles “pa que me libre de todo mal”. ¿Qué otra cosa puede ser? Pues ahí es que aparece el sistema judicial diciéndonos que “cocha arriba, concha abajo y tortuga en medio”, no es tortuga, es liebre. Que no es coca, es talco. Es el chiste de la semana. Si van a seguir así, en vez de togas y corbatas, por favor que los jueces, peritos y fiscales usen trajes flojos, zapatones y pelota roja en la nariz para que vistan en correspondencia con la seriedad de su trabajo.