¿Vale un millón?

EDGARD RODRIGUEZ C. r=»#000000″ size=»4″ face=»Georgia, Verdana, Times New Roman, Times, serif»>Gonzalo López ¿Vale un millón? EDGARD RODRIGUEZ C. Marvin Benard costó apenas mil dólares a los Gigantes. Calvin Murray 850 mil. Pero mientras el pinolero se ha convertido en una realidad, Murray intenta hacer florecer una carrera, que pareció languidecer durante seis años en […]

EDGARD RODRIGUEZ C.

r=»#000000″ size=»4″ face=»Georgia, Verdana, Times New Roman, Times, serif»>Gonzalo López


¿Vale un millón?





EDGARD RODRIGUEZ C.


Marvin Benard costó apenas mil dólares a los Gigantes. Calvin Murray 850 mil. Pero mientras el pinolero se ha convertido en una realidad, Murray intenta hacer florecer una carrera, que pareció languidecer durante seis años en las menores.

El dinero no es necesariamente, el mejor parámetro para determinar la calidad de un jugador… De hecho, una de las tareas más difíciles del béisbol es juzgar a los prospectos, cuyo talento puede resultar engañoso con el paso de los años.

A nivel local, hemos contado con peloteros de material excepcional como David Green, firmado por 15 mil dólares. Incluso, al mismo Vicente Padilla se le firmó por 12,500. Sin embargo, Mairena y Varela volaron sobre 40 mil cada uno.

Ellos han sido los jugadores mejor pagados en nuestro país con 48 mil dólares per cápita, pero todo hace indicar que Gonzalo López, el espigado derecho de Las Américas Uno, se proyecta hacia la implantación de un nuevo récord en un bono.

¿Llegará al millón?.. Después de percatarme del interés de al menos doce clubes y conocer respecto a ofertas de organizaciones como los Mets, que superan los 500 mil dólares, la tendencia apunta hacia el millón de dólares.

Primero porque quienes han observado al chavalo, han quedado impresionados. Y segundo, porque se trata de equipos con el suficiente poder económico como para abrir su billetera e ir sin miramientos en busca de su brazo.

Ahora, eso no garantiza que López será una estrella. Muchos, como Brien Taylor o Todd Van Poppel, firmados por cifras millonarias han sido un fracaso, aunque los “Benards” (baratos) tampoco han sido numerosos.

Lo esencial será que Gonzalo y su familia, a través de su abogado Manny Lantigua, realicen una buena negociación y garanticen el mejor acuerdo posible. Luego le va a corresponder al chavalo responder a las expectativas, lo que no es fácil.

Pero cuando se mueven desde jefes de scouteo hasta asistentes de gerentes generales para observarlo, es que algo tiene el chavalo. Por ahora sólo queda ver quién se quedará con su brazo, aunque para ello tenga que soltar un millón y no exactamente de córdobas.

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