Olvidados por el indulto

Por este medio doy a conocer la flagrante injusticia y acto deshumanizado que una vez más se cometió por la Asamblea Nacional en contra de un grupo de veinte ancianos, enfermos crónicos y minusválidos del penal “La Modelo”, en el último indulto otorgado por los padres de la patria el 22 de diciembre del 2000. […]

Por este medio doy a conocer la flagrante injusticia y acto deshumanizado que una vez más se cometió por la Asamblea Nacional en contra de un grupo de veinte ancianos, enfermos crónicos y minusválidos del penal “La Modelo”, en el último indulto otorgado por los padres de la patria el 22 de diciembre del 2000.

Por cinco años consecutivos el “Comité de Familia de Reos” que represento, hemos venido luchando enconadamente para lograr el perdón de algunos de nuestros familiares, algunos de más de ochenta años, uno se encuentra en silla de ruedas, y otros están muy enfermos (tres de ellos han muerto en ese lapso).

En este grupo de ancianos, está el caso de don Arsenio López Estrada, de más de 80 años de edad, con graves dolencias, cáncer en el labio, próstata, artritis, diabetes, etc. Este señor está preso por haber castigado a su hijo (leve lesión).

Por el otro lado de la moneda, vimos con dolor, estupefacción e ira, cómo a connotados criminales que no mencionaré el nombre, para evitarme peligro y que además han sido ampliamente denunciados en todos los medios de comunicación (radial, T.V., diarios) como peligrosos delincuentes, fueron indultados.

A pesar de los gritos desgarradores de los familiares de los muertos, que pedían a gritos ese día afuera de la Asamblea Nacional que no los indultaran, porque desde antes de salir libres ya les estaban mandando a amenazar de muerte.

Hubo pancartas y desmayos de los familiares de deudos, que ya sabían lo que iba a pasar. Todo resultó infructuoso.

Mi marido, es un hombre de tercera edad, cardiópata, hipertenso, con una úlcera estomacal sangrante, artritis deformativa crónica, fuerte infección renal (cálculo), por lo contaminado de las aguas del penal.

Le robaron nueve mil dólares sus falsos acusadores que se fueron a Honduras, lleva seis años en prisión, cinco trabajados. Es el coordinador del “Comité de Ancianos y Crónicos”.

Lleva más del 50 por ciento de su pena, pero no fue indultado tampoco. El está pobre, es escritor y está escribiendo un libro donde recoge todas estas injusticias, el libro se llama “Los guerreros de Cristo”, y otro “Los horrores de la cárcel”, que pronto saldrán a luz pública.

Ahí se explica cómo los jueces, procuradores, y cuerpo Judicial y Legislativo, usan una gran lupa para buscar a las hormiguitas pobres que las condenan a largas penas, sin ningún derecho a ningún beneficio de ley o perdón, a veces hasta por un nacatamal, una gallina, una gorra. Y a los grandes ladrones los protegen con guantes blancos. Aunque se hayan robado todo el país.

Dios quiera que en el próximo indulto, tomen en cuenta a estos ancianos pobres y a aquéllos que merecen una oportunidad de ir con su familia y trabajar para su sostén.

Zobeyda de Lacayo

Coord. Comité Familia Reos