Sobre la muerte del padre William

Aclaramos la verdad de los hechos que rodearon la muerte de nuestro deudo, Padre William González, el primero de febrero durante un vuelo de la línea aérea brasileña VASP con destino a Río de Janeiro, con escala en Brasilia. La causa inmediata de su muerte, según testimonio del doctor Agamenon Martins Borges, de la Clínica […]

Aclaramos la verdad de los hechos que rodearon la muerte de nuestro deudo, Padre William González, el primero de febrero durante un vuelo de la línea aérea brasileña VASP con destino a Río de Janeiro, con escala en Brasilia.

La causa inmediata de su muerte, según testimonio del doctor Agamenon Martins Borges, de la Clínica Agnus Dei, fue un infarto cardiaco causado posiblemente por una encefalitis, aneurisma o deficiencia de riego sanguíneo en el cerebro que vendría a explicar el comportamiento alterado y nervioso de William durante el vuelo.

El testimonio del doctor Martins fue avalado por el párroco y el seminarista con quien él vivía en la misión del Coroatá, Maranhao, que la tarde anterior, durante la cena observaron su rostro muy pálido y sudoroso aconsejándole visitar un médico. Esa misma tarde durante la misa sufrió un lapsus que lo llevó a confundir la secuencia de la misa, síntoma de deficiencia en el riego sanguíneo cerebral.

El médico forense agregó que en la autopsia no se encontró señal de alcohol ni de drogas y que por lo tanto esto no pudo ser la causa de su muerte. Un médico que viajaba a bordo del avión da testimonio que al intentar reanimarlo con la respiración artificial boca a boca no percibió olor a alcohol. Esto concuerda con lo que todos los que le conocíamos de cerca aseguramos, que jamás le vimos tomando y que nunca tuvo problemas de drogas.

Nuestro hijo y hermano pertenecía a una familia católica de siete hermanos, tres de los cuales son misioneros, uno sacerdote en la Arquidiócesis de Managua (Reynaldo), otro que será ordenado en la Diócesis de Newark (Octavio) y el Propio Padre William que pertenecía a la Arquidiócesis de Brasilia.

A los trece años se incorporó en la Parroquia de San Jerónimo de Masaya a comunidades cristianas donde se formó, según el testimonio de su Párroco Monseñor Estanislao García, como un buen cristiano y donde nació su vocación al sacerdocio.

En 1990, a los 25 años hizo sus estudios de filosofía y teología en el Seminario de Brasilia, donde fue ordenado en noviembre de 1999 por Su Eminencia Cardenal José Freire Falcao, viniendo después a celebrar su primera misa en San Jerónimo.

Fue enviado como misionero a la Diócesis de Coroatá, Maranhao donde desempeño una ejemplar labor pastoral en tres parroquias. Después de un año de misión viajaba a Brasilia para participar en unos ejercicios espirituales .

El pasado domingo 4 se celebró su funeral presidido por Su Eminencia Cardenal Falcao y concelebrada por el Obispo de Coroatá del Estado de Maranhao Reynaldo Punder y 25 sacerdotes. El obispo Reynaldo Punder dio testimonio que William era un óptimo sacerdote, y el párroco de San Pedro Apóstol donde él trabajó durante sus años de formación en el Seminario le describió como una persona humilde, tranquila, equilibrada y comprometida en su vocación.

Nos ha dolido muchísimo el trato vejatorio y de falta de respeto del que ha sido víctima William por parte de algunas agencias de noticias brasileñas, que tergiversaron los hechos, haciendo afirmaciones falsas.

La difamación y deformación de los hechos han dañado seriamente a la persona de William y a nuestra familia, así como a la Iglesia y pueblo de Nicaragua, ya que nuestro hermano estaba entregando a favor del evangelio y de los más pobres.

Confiamos en que Dios hablará en el tiempo y mostrará su justicia que es mejor que la de los hombres.

Familia González Carballo,

Masaya, Nicaragua.  

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