Récord caro

Casi le cuesta la vida, pero el “Barón Rojo” rompió ayer su propia marca mundial de velocidad en bicicleta de montaña en el Cerro Negro, a unos 19 kilómetros al este de León. Eric Barone, de origen francés, alcanzó los 172 kilómetros por hora, ayer, al filo del mediodía, cuando se deslizó sobre su bicicleta […]

Casi le cuesta la vida, pero el “Barón Rojo” rompió ayer su propia marca mundial de velocidad en bicicleta de montaña en el Cerro Negro, a unos 19 kilómetros al este de León.

Eric Barone, de origen francés, alcanzó los 172 kilómetros por hora, ayer, al filo del mediodía, cuando se deslizó sobre su bicicleta desde la punta del mencionado volcán.

Según Pierre Gédéon, gerente de la empresa que invitó a Barone a correr en Nicaragua, la velocidad alcanzada será expandida a los medios de comunicación europeos y a las empresas que recogen los registros más impresionantes del mundo, por la empresa Radiocom Sytem.

Venció dos veces

Pese a que el ciclista pasó una semana preparándose en el mismo cerro para superar su antiguo registro de 130.43 kilómetros por hora, alcanzado en el mismo escenario en noviembre del año pasado, sólo necesitó un lanzamiento para lograrlo.

La carrera duró segundos por un trayecto de 400 metros, y a una velocidad de 163 kilómetros por hora. Barone no necesitaba más. Pero prosiguió con su plan de dos lanzamientos.

El ciclista duró unos 20 minutos escalando el Cerro Negro, la mitad del tiempo que ocuparía una persona en condiciones físicas aceptables. Lo hizo con una mochilona a cuestas, cargando su traje aerodinámico de color rojo, ajustado totalmente al cuerpo y con un diseño que pareciera como si tuviera aletas detrás de los brazos y las pantorrillas, para romper el viento.

Al regreso alcanzó la nueva marca mundial. Justamente después de abandonar el cuarto censor que midió la velocidad record, su bicicleta se partió en dos y salió volando por los aires. Periodistas, asistentes y curiosos lo creyeron muerto. Pero sobrevivió.

VOLÓ SOBRE LA MUERTE

-Exactamente después de cruzar el último banderín de la pista, Eric Barone sufrió un accidente que lo disparó apenas sobre el suelo por más de 50 metros, impulsado por una velocidad de 172 kilómetros por hora.

-El cuerpo del ciclista y los dos pedazos del vehículo salieron por lados opuestos. Un gemido de dolor alivió las sospechas de muerte.

-Su rostro quedó tapado por la arena. Echó sangre por la nariz, oídos y boca. El traje quedó rasgado. El casco le salvó la vida pero se destrozó por dentro.

-Gédéon explicó que la bicicleta, fabricada exclusivamente para Barone a un costo de 60 mil dólares, se partió debido al cambio de 40 grados a 25 de la pendiente.

-Al final lo más fue la dislocación de uno de sus hombros. Será operado en el hospital de León. Con la misma bicicleta había alcanzado la marca de 222.22 kilómetros por hora sobre nieve, en los Alpes de Francia, donde también sufrió una caída, pero sin daños físicos considerables.

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