Al estilo de Edda Callejas

Edda Callejas, a quienes muchos consideran la más elegante del gabinete del gobierno bolañista, comparte con “Nosotras” interioridades de su vida Desde el séptimo piso del edificio del Inss (Instituto Nicaragüense de Seguridad Social), nos recibe. El mobiliario, en su mayoría sillones de cuero café, imponen el sello de un despacho burocrático, pero la hermosa […]

  • Edda Callejas, a quienes muchos consideran la más elegante del gabinete del gobierno bolañista, comparte con “Nosotras” interioridades de su vida

Desde el séptimo piso del edificio del Inss (Instituto Nicaragüense de Seguridad Social), nos recibe. El mobiliario, en su mayoría sillones de cuero café, imponen el sello de un despacho burocrático, pero la hermosa vista de Managua resguardada por el Lago Xolotlán y la personalidad que encontramos ahí, rompen con el hielo.

Nos recibe con una sonrisa y una petición: “Brother, me sacás bonita… ¿oíste?”, le dice al fotógrafo Uriel Molina. Se confiesa vanidosa y su porte la delata.

Su estilo jovial y moderno para hablar se debe atribuir a que es madre de Roberto Jairo y Alejandro Rubén, dos preadolescentes de 11 y 9 años, respectivamente.

Es a ellos que les debe que aunque su afinidad por el cine sean las comedias románticas, las películas que más ha visto en su vida sean “El Rey Escorpión”, la cual vio 4 veces, y “La Guerra de las Galaxias”.

Roberto Jairo y Alejandro Rubén, son el fruto de un matrimonio de 21 años. Ellos llegaron a su vida después de 12 años de unión y mucho tiempo ansiando su llegada. Edda Callejas, divorciada desde hace tres años, se casó siendo prácticamente una niña.

“Tenía 16 años cuando me casé y me casé muy enamorada, fueron tiempos difíciles para nosotros porque éramos muy jóvenes, él tenía 19 años, tuvimos que trabajar muy duro para salir adelante”, cuenta.

En 1979, estando recién casada con Jairo Balladares Zeledón, se va a vivir a Estados Unidos, donde su primer trabajo fue de dependienta de una tienda exclusiva de ropa.

“Nos fuimos pocos meses antes de la revolución, las cosas ya se estaban poniendo feas aquí. Quería estudiar y siempre tuve espíritu de superación”.

Ese deseo de coronar una carrera universitaria la llevó a tener privaciones. “Pasé años de mi vida que no iba a ningún restaurante porque no tenía dinero, teníamos para sobrevivir, nos apoyaban nuestros padres, pero no podíamos abusar”, aclara.

Recuerda que en aquellos tiempos, cuando residía en Miami, una vez celebró su cumpleaños cenando en un buffet chino, por el cual pagó tres dólares por la comida.

El dinero que lograban ahorrar lo destinaban a los estudios, es así cómo logra convertirse en Licenciada en Administración de Empresas y después obtiene una Licenciatura en Contabilidad.

“Estar en un país que no es el tuyo, no es fácil. Tenés que sacrificar mucho. Cuando terminé de estudiar, tenía un buen trabajo y había vencido el sistema de Estados Unidos, donde a veces hay discriminación porque algunos puestos de trabajo se los dan sólo a los americanos, entonces decidí tener hijos”, confiesa.

En 1992, después del triunfo de doña Violeta Barrios de Chamorro, Edda Callejas decide regresar a Nicaragua. Se involucra en la campaña del PLC en 1996, desde el Comité de Finanzas. Es ahí donde conoce al actual Presidente, Enrique Bolaños, quien a raíz de su toma de posesión la invita a trabajar para su gobierno.

Antes de trabajar con el gobierno, Callejas trabajó durante 15 años en transnacionales. La sede de la revista Reader´s Digest de Selecciones, en Miami, y Xerox de Nicaragua, son las compañías en las que Callejas se desempeñó antes de entrar al área gubernamental.

¿Entre el trabajo y los hijos habrá poco tiempo para el amor?… “No sé si volveré a casarme, pero el amor está ahí flotando, estoy enamorada de la vida, de mi trabajo”. Así se define esta mujer que afirma ser una persona enamorada de la vida.  

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