Catedral se ha convertido en un lugar muy peligroso

Juan Carlos Tijerino A. juancarlos.tijerino@laprensa.com.ni A las ocho de la noche de hoy, en la Catedral de Managua, se llevará a cabo la última misa del año. Debido a la importancia de la ceremonia, se espera que decenas de feligreses asistan al lugar con el objetivo de despedir y recibir el año nuevo. Sin embargo, […]

Las personas que piden limosna en los alrededores de la Catedral de Managua, también han sido víctimas de atraco de los delincuentes.

Juan Carlos Tijerino A. juancarlos.tijerino@laprensa.com.ni

A las ocho de la noche de hoy, en la Catedral de Managua, se llevará a cabo la última misa del año. Debido a la importancia de la ceremonia, se espera que decenas de feligreses asistan al lugar con el objetivo de despedir y recibir el año nuevo. Sin embargo, los asistentes tendrán que llegar con los ojos bien abiertos, ya que en cualquier momento podrían ser asaltados por los antisociales que merodean por el sector.

Feligreses consultados por LA PRENSA, manifestaron que visitar la Catedral de Managua se ha convertido, en estos últimos meses, en una experiencia desagradable, ya que durante y después de finalizada la homilía tienen que pensar qué hacer para evitar ser asaltados por los delincuentes que merodean el sector.

Una de ellas es doña Lucía (solicitó que la nombráramos de esta manera), quien manifestó que todos los jueves, después de que finaliza la misa del Santísimo, tiene que rezar para que no la asalten en la parada de buses que se encuentra frente al centro comercial de Metrocentro.

“Cada vez que vengo es la misma cosa y, para colmo de lo males, la salida peatonal que llega hasta la parada de bus, está bien oscura. El problema es que también lo pueden asaltar dentro de la Catedral y los vigilantes no tienen con qué defender a los feligreses”, explicó.

NI LOS SANTOS SE SALVAN

Según María Pérez, una anciana que se dedica a pedir limosna en las afuera de Catedral, los delincuentes que merodean el lugar son capaces de hacer cualquier cosa con tal de obtener algún dinero.

“Hace días agarraron a un hombre que intentaba robarse una de las vírgenes que se encuentra dentro del templo. Menos mal que los vigilantes lo vieron, si no se la hubieran llevado”, indicó.

Cabe señalar que no sólo los feligreses están siendo víctimas de los delincuentes, sino también los mendigos que se hayan en las afueras de ese templo, como es el caso de la señora Corina Silva, de 90 años de edad.

“La semana pasada una muchacha joven y bien vestida me quitó un servicio de comida que una señora me había regalado. Me dijo que le enseñara lo que tenía y de repente salió corriendo, menos mal que me opuse, si no me hubiera quitado otras cositas que también me habían dado”, expresó.