Bancentro ya renegoció la deuda interna

Plazos de diez años evitarán una fuerte restricción económica al país en el presente período María Antonia López M. maria.lopez@laprensa.com.ni La deuda interna nicaragüense, que el Banco Central de Nicaragua (BCN) tiene pendiente con las entidades financieras que adquirieron carteras sanas y en mora después que se registraran varias quiebras, ya está arreglada. Esa deuda […]

Carlos Briceño.

  • Plazos de diez años evitarán una fuerte restricción económica al país en el presente período

María Antonia López M. maria.lopez@laprensa.com.ni

La deuda interna nicaragüense, que el Banco Central de Nicaragua (BCN) tiene pendiente con las entidades financieras que adquirieron carteras sanas y en mora después que se registraran varias quiebras, ya está arreglada.

Esa deuda tiene como origen las confiscaciones de propiedades en la década de los ochenta que obligaron a la creación de los Bonos de Pago de Indemnización (BPI) y el compromiso adquirido por el Gobierno ante los bancos privados para que asumieran los riesgos de las carteras de las entidades financieras quebradas a finales de los noventa.

Además, acordaron con ellos la compra de Certificados Negociables de Inversión (Ceni), a corto plazo y con una tasa de interés que ha cambiado dos veces, por demás muy alta para la reducida economía nacional de estos últimos, se calcula que ya asciende a 350 millones de dólares

Inicialmente el BCN había logrado renegociar la deuda con el Banco de la Producción, pactando una tasa favorable para el Gobierno. Esta entidad concentra el mayor monto de dinero a pagar por el Estado para superar la deficiencia que se presentó cuando varios bancos privados quebraron y fue necesaria la intervención oficial para respaldar a los cuentahabientes.

Mientras, el segundo banco que todavía estaba pendiente de negociar con el Gobierno era el Banco de Crédito Centroamericano, pero que ya fue finiquitado, según explicó el gerente general Carlos Briceño.

Detalló que también renegociaron la deuda con diez años de plazo, con pagos de principal e intereses cada seis meses, con una tasa del 8.3 por ciento, que ya está siendo calculada para el período fijado.

El economista Néstor Avendaño habría advertido en su momento que de no lograr estas renegociaciones, el país podría enfrentar una presión económica muy fuerte en el presente año, ya que los plazos de los certificados emitidos por los bancos se vencerían y la situación sería insostenible.

Briceño, por tanto, explicó que el replanteamiento de la deuda interna “da un alivio al sector financiero y al Gobierno para que pague conforme los ingresos obtenidos en base a sus exportaciones”.

Eso también dio pie para que los bancos se decidieran nuevamente a adquirir los Certificados Negociables de Inversión, que por un período no estaban siendo adquiridos porque la tasa de descuento ofrecida por el BCN era muy baja y no les resultaba atractivo colocar su dinero cuando fuera del país podían tener mayores ganancias.

Agregó que todavía Nicaragua es un país con alto riesgo, y no era posible colocarlos a una tasa del ocho por ciento, cuando en otros países se podían conseguir mejores ofertas.