Matón fue de la inteligencia sandinista

William Augusto Hurtado García, el hombre que asesinó a Carlos José Guadamuz Portillo, era un experto exagente de la inteligencia del Gobierno sandinista en la década de 1980.

El autor de los disparos contra Carlos Guadamuz, William Augusto Hurtado García, tras ser capturado en la misma escena del crimen. LA PRENSA/Cortesía/G. Vargas/Bolsa de Noticias

El autor de los disparos contra Carlos Guadamuz, William Augusto Hurtado García, tras ser capturado en la misma escena del crimen. LA PRENSA/Cortesía/G. Vargas/Bolsa de Noticias

William Augusto Hurtado García, el hombre que asesinó al periodista y disidente sandinista Carlos José Guadamuz Portillo, era un experto exagente de la inteligencia del Gobierno sandinista en la década de 1980, confirmaron fuentes extraoficiales ligadas a las instituciones que investigan el móvil del asesinato ocurrido frente a las instalaciones del Canal de Noticias de Nicaragua.

Las fuentes señalan que parte de esta información fue proporcionada por la Policía Nacional a la Presidencia de la República, en un informe que prepararon al presidente Enrique Bolaños para darle a conocer la identidad del asesino y sus antecedentes.

William Augusto Hurtado García, de 43 años y oficio comerciante, fue un oficial de la Unidad F3 de la Dirección General de Seguridad del Estado (DGSE), del antiguo Ministerio del Interior; estuvo especializado en análisis de opiniones “subversivas” de medios de comunicación y en investigaciones a civiles sospechosos de colaborar con la contrarrevolución, entre otras “funciones”, confirmaron fuentes extraoficiales.

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La unidad F3 realizaba operaciones de contrainteligencia y era una de las 13 unidades que dependían del entonces director de la DGSE, Lenín Cerna.

Posterior a la caída del Gobierno sandinista en 1990, se sospecha que el pistolero que acabó con la vida de Guadamuz perteneció a las llamadas Fuerzas Punitivas de Izquierda, las que a inicios de los años noventa asesinaron al dirigente de la Asociación de Confiscados, Argues Sequeira Mangas.

Las investigaciones continúan, mientras el pistolero en sus interrogatorios sólo atina a decir que “es más revolucionario que otros que dicen serlo”.

Abanico de hipótesis

Aunque la Fiscalía General de la República y la Policía Nacional no han descubierto el móvil del crimen ni a los autores intelectuales, consideran investigar algunos posibles escenarios:

El matón actuó solo y por voluntad propia, enardecido por las virulentas críticas del periodista; alguien del FSLN lo mandó a matar para evitar que revelara información sobre algunos de los dirigentes de ese partido o siguiera presionando por la recuperación de Radio Ya; opositores al FSLN lo mandaron a asesinar para desprestigiar al FSLN en las próximas campañas electorales; o que alguien lo contrató para “pasarle la cuenta” por alguna deuda, ya que se rumora que Guadamuz estaba en malas condiciones económicas.

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Otra hipótesis que la Policía Nacional no descarta es investigar la relación de Guadamuz con su ex esposa Cristina López, de quien se encontraba separado hace algún tiempo.

La DGSE

Según la estructura interna del antiguo Ministerio del Interior, debajo del ministro Tomás Borge Martínez se ubicaban dos viceministros y tres directores generales: el de la Policía Sandinista, el de Seguridad Personal y el de la Seguridad del Estado.

Este último cargo lo ocupaba Lenín Cerna Juárez, quien estuvo a cargo de todas las operaciones de contrainteligencia del Estado sandinista en sus 13 unidades operativas.

William Hurtado García, quien mató el martes de tres balazos al periodista Carlos José Guadamuz, se desempeñó en la unidad F3 de la DGSE, unidad encargada de realizar operaciones anti-contrarrevolucionarios, investigaciones a civiles, realizar arrestos, analizar informaciones subversivas. Tenía sus propias cárceles.

La unidad F5 de la Dirección General de Seguridad del Estado estaba encargada de la protección de objetivos económicos y particularmente realizaba investigaciones sobre desfalcos.

Un preso especial

William Hurtado García tuvo vínculos directos con Tomás Borge, Lenín Cerna y un comandante con el seudónimo JC, que en ese entonces (1987) fungía como subdirector de la extinta Dirección de Seguridad del Estado (DGSE).

Hurtado, junto a otro agente conocido con el seudónimo de “Simón”, desertaron de las filas de la DGSE entre 1986 y 1987, por lo que fueron encarcelados durante varios meses en El Chipote.

Según la versión de una persona que estuvo un mes detenida con Hurtado García y con “Simón”, éstos eran considerados como “de los agentes más importantes que tenían Lenín Cerna y Tomás Borge dentro de la Seguridad del Estado”.

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El ex compañero de celda de Hurtado y “Simón”, quien por motivos obvios pidió el anonimato, aseguró que estando esos personajes detenidos en las celdas “verdes” de El Chipote, eran visitados con frecuencia por Borge, Cerna y Jacinto Suárez.

Nuestro informante dice que ambos personajes le revelaron interioridades de la labor que hacían en la DGSE: “Hurtado era un importante agente de inteligencia. En muchas ocasiones me habló del trabajo de conspiración que realizó en embajadas, empresas y familias que eran opositoras al régimen sandinista. Es más, era un experto en conspiración e incluso para detectar llamadas telefónicas. Las visitas de Borge y Cerna eran constantes a Hurtado y ‘Simón’”, relató.

El informante aseguró que Hurtado era una persona hábil: “En sus conversaciones uno podía ver a un hombre serio y que conocía mucha información delicada, vinculada a la inteligencia”, indicó.

Recordó que una tarde de 1987, William Hurtado y “Simón” fueron montados en un Lada blanco con rumbo desconocido. Fue la última vez que los vio.

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