Fincas ecoturísticas de Santa Lucía

En Boaco, diez fincas son parte de un programa de destinos turísticos donde se puede apreciar la variedad de la flora y fauna de la zona. El turismo no convencional es otra de las alternativas impulsadas para atraer turistas nacionales y extranjeros [doap_box title=»Necesita apoyo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Zoyla Martínez, propietaria de la finca San Martín […]

Los propietarios de las fincas en Boaco han dado gran importancia a la explotación de la flora y fauna para atraer a los turistas nacionales y extranjeros. ()

  • En Boaco, diez fincas son parte de un programa de destinos turísticos donde se puede apreciar la variedad de la flora y fauna de la zona. El turismo no convencional es otra de las alternativas impulsadas para atraer turistas nacionales y extranjeros
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Zoyla Martínez, propietaria de la finca San Martín asegura que tiene muchos planes, pero que con su propio esfuerzo no los puede llevar a cabo. “Ojalá que nos sigan ayudando para traer el agua a la finca y hacer una pila para la crianza de pescados”, expuso.

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Corresponsal/Boaco

Ubicada en la comarca Los Rivas, a un kilómetro del casco urbano de Santa Lucía, la finca San Martín, es una de las 10 propiedades que forman parte del proyecto turismo, ambiente y café, que la municipalidad ejecuta, aprovechando los atractivos paisajísticos y encantos naturales de este pintoresco poblado, del departamento de Boaco.

San Martín es una finca de 10 manzanas, donde existen plantaciones de café orgánico, musáceas y variedad de cultivos bajo el sistema de conservación de suelo y agua.

Uno de los principales atractivos es el jardín botánico que doña Zoyla del Socorro Martínez Angulo, la propietaria, cuida con esmero para la elaboración de pomadas, jabón, champú y jarabes naturales que vende a sus vecinos por encargo, así como una variedad de orquídeas y plantas exóticas.

El jardín medicinal tiene jamaica, epazote, ajenjo, menta, zacate limón, cebolla, ajo, sábila, entre otras plantas.

Desde que enviudó, doña Zoyla ha manejado San Martín con apoyo de su hijo Freddy Francisco Bravo Martínez, logrando convertirla en una finca modelo, la cual forma parte del proyecto turístico.

Dona Zoila, de 70 años, además de ser productora de maíz y frijoles para el autoconsumo, siembra maní y soya en pequeñas cantidades como parte de la diversificación productiva de la finca.

“Aquí era puro monte, grande, pero con apoyo de la UNAG que nos daba talleres empezamos a utilizar las técnicas de conservación de suelo y fuimos renovando el café que estaba perdido”, sostiene la productora.

EN ARMONÍA CON LA NATURALEZA

Recorrer las plantaciones de café bajo la sombra de frondosos y viejos árboles de guanacaste, caoba, cedro, madero negro, laurel y genízaro es una extraordinaria experiencia del turismo campestre, donde se logra la interacción del campo con el hombre, forma parte de la oferta que la Quinta Elsy, conocida como El Tamarindo, ofrece a sus visitantes.

El Tamarindo tiene un área de tres manzanas y pertenece al productor Pedro Joaquín Rocha, vicealcalde de Santa Lucía. Se localiza a escasos 400 metros del casco urbano, camino hacia la comunidad Los Rivas, hasta donde se puede llegar incluso a pie.

“Mi mayor preocupación ha sido cuidar la tierra, porque es la que me da la vida, con la siembra de cultivos. Una de las prioridades que debe tener un productor es diversificar su finca para tener de donde comer”, sostiene Rocha.

No es necesario tener grandes cantidades de tierra para promover el turismo, lo importante es que el visitante se sienta en su casa y sea bien atendido.

Rocha resaltó la ayuda de la Alcaldía y de Progestión hacia los dueños de fincas que forman parte del Proyecto Turístico.

“Por nuestra propia cuenta, es muy difícil promover este tipo de proyecto, pero también debemos tener conciencia de amar la naturaleza y preocuparnos por darle seguimiento a lo que nos dan”, destaca Rocha.

La rutina en las fincas inicia a las 4:00 a.m., desde que la cocinera se levanta a poner el café en el fogón y los hombres se ponen sus botas de hule y se dirigen al campo con el azadón en la mano, para mantener limpias y bellas las fincas turísticas.

EL PROYECTO

El Gobierno local ha decidido incursionar en la promoción de diez fincas diversificadas como destino turístico, con la ejecución del proyecto de Promoción y Desarrollo del Turismo No Convencional, a través de un convenio con el Consejo de Desarrollo Departamental de Boaco (Codebo), con financiamiento del Programa de Fortalecimiento de la Gestión Municipal y Desarrollo Local (Progestión/Inifom).

Entre las fincas turísticas ubicadas en los alrededores de Santa Lucía se destacan, además de San Martín y El Tamarindo, El Porvenir 1 y 2, de Andrés Mendoza y Aura Bravo; San Marcos, de Daniel Bravo; Chepe Chu, de José de Jesús Mendoza; El Llanito, de Sebastián Suárez; El Cebollín, de Carlos Orlando Álvarez, y la finca forestal de 100 manzanas, del productor José de Jesús Velásquez, ubicada en la comarca Las Mercedes.

Además de las fincas ecoturísticas, en el municipio de Santa Lucía existen otros atractivos turísticos, entre los que sobresalen La Piedra, El Sapo, Las Cuevas El Tigre y La Cocinera, Peña Labrada, El Monolito de Santo Domingo y los imponentes cerros El Cacao y El Cebollín, los cuales constituyen parte del proyecto turístico.

El objetivo de la municipalidad es contribuir a la Promoción y Desarrollo del Turismo No Convencional local, con el fin de disminuir el desempleo, articulando la oferta y demanda turística bajo criterios sostenibles ambientales, señala Adiel Obregón, responsable de la Unidad Ambiental Municipal.

Para lograr identificar el potencial de cada una de las fincas, previamente se realizó un diagnóstico, encontrándose que unas están diversificadas e integrales, con cultivos varios de café, pitahaya, cítricos, granos básicos, ganado menor y mayor, y otras son forestales, en las que existen hasta 100 especies de árboles maderables.

Otra parte de las fincas son parcelas conservacionistas, donde se utilizan prácticas y técnicas de conservación de suelo y agua, cuyos dueños han venido trabajando con el programa Campesino a Campesino.

LA OFERTA

Estas fincas ofrecen a los turistas conservación de suelo, cultivos diversos, fauna, flora, regeneración natural, reforestación con diversas especies, sistemas silvopastoriles, senderos, miradores, belleza escénica, comida criolla, refrigerios, bocadillos y albergue en pequeñas cabañas.

En cualquiera de las fincas los turistas nacionales o extranjeros pueden pasar un fin de semana agradable, en armonía con la naturaleza, en las cuales hay mucho que ver y disfrutar.

Algunas de estas fincas han sido visitadas por estudiantes universitarios para la realización de sus prácticas de campo.

En las fincas de café hay pequeños senderos, en los que se pueden hacer recorridos por las plantaciones y apreciar de cerca la variedad de orquídeas y flores exóticas, así como descansar en una hamaca al aire libre y saborear las frutas tropicales cosechadas en el propio lugar; bananos, limones dulces, naranjas, maracuyá, granadillas, etc.

LA PRIMERA FASE

A partir del año pasado, el proyecto inició su primera fase que consistió en la limpieza de áreas, construcción de cabañas forradas con bambú, miradores, servicios higiénicos, mejoramiento de pozos y cercas de alambre, con una inversión de 20 mil dólares.

Actualmente se iniciará la segunda etapa del proyecto, que consiste en la capacitación del personal de las fincas, en atención al cliente y la conformación de una cooperativa de servicios turísticos, con otros 20 mil dólares.

La cooperativa pretende articular comedores locales, casas con condiciones de alojamiento y otros servicios, como sorbetería, venta de verduras, tajadería, con el fin de hacer una oferta turística integral que genere ingresos al municipio.

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