Víctor, el Santa Claus de niños y adultos

A lo largo de 17 años, Víctor Rosales, el Santa Claus Nica, ha motivado alegría a miles de niños pobres del país al obsequiarles juguetes y golosinas. Dice sentirse feliz por esta labor altruista, “porque hacer reír a un niño con un juguete me conmueve; para mi es algo muy bonito por que cuando niño […]

Santa Claus nica rodeado de niños, a quienes cada Navidad les regala juguetes y otros obsequios. (LA PRENSA/G. MIRANDA)

A lo largo de 17 años, Víctor Rosales, el Santa Claus Nica, ha motivado alegría a miles de niños pobres del país al obsequiarles juguetes y golosinas.

Dice sentirse feliz por esta labor altruista, “porque hacer reír a un niño con un juguete me conmueve; para mi es algo muy bonito por que cuando niño no pude gozar la felicidad de tener un juguete. Le doy gracias a Dios por lo que me ha dado y es por eso que yo también trato de dar de lo que Dios me ha dado”, asegura el Santa Claus Nica.

Esta Navidad Víctor Rosales hará entrega de 7 mil juguetes, caramelos y canastas navideñas a niños y niñas de departamentos del interior del país, por lo que pide perdón a los niños de Managua a quienes esta vez no les podrá regalar juguetes, debido a que no tuvo un buen año en su empresa. Sin embargo, aseguró que el próximo “con la ayuda de Dios los niños de Managua tendrán juguetes”.

En esta Navidad decidió priorizar los lugares donde cree existe más necesidad. Entre los sitios seleccionados por Santa Claus Nica se encuentran Rosita, Bonanza, San Carlos, Juigalpa, Tisma, Niquinohomo, entre otros municipios y comarcas del país.

SANTA CLAUS DEL AÑO

El espíritu humanitario de Víctor Rosales ha trascendido, ya que su altruismo no se limita a regalar juguetes a los niños en cada Navidad, pues también está presente en las tragedias que a las familias pobres les toca vivir.

Rosales se ha convertido en una figura pública por la caridad que practica en los momentos difíciles, donde hay que dar una mano.

A Santa Claus se le puede ver todo el año, donando cajas fúnebres y alimentos. Muchas veces también colabora económicamente con gente necesitada de atención médica.

Asegura que sabe lo que es sufrir necesidad y pobreza, algo que “experimenté en mi niñez y parte de mi adolescencia”, señala.

“Mientras tenga y pueda voy a dar la mano a quien lo necesite, pero a veces digo que no con mucho dolor porque no tengo y quiero que me comprendan, porque hay gente que se molesta cuando digo no. Lo que yo hago no lo doy a cambio de algo, sólo lo hago porque viví la pobreza y eso es algo duro y amargo. La pobreza es tan inmensa que no tiene fin, pero algo debemos hacer para ayudar”, expresó Rosales.

Sostiene que su fortaleza la encuentra cada día en el inmenso amor que Dios le ha dado en sus 38 años de vida.

“A Dios lo tengo en primer lugar en mi vida. Somos sus hijos; y los 10 mandamientos los resumo en dos: Amar a Dios como a ti mismo y amar a tu prójimo como a ti mismo”, afirma con mucha fe Santa Claus Nica, quien inició su repartición de juguetes el pasado viernes en Tisma, donde 300 niños recibieron juguetes, entre otras sorpresas.