Sudan los huesos

deportes@laprensa.com.ni Recta final. Frente a la mayor exigencia las piernas no pueden flaquear, mucho menos el corazón, decía ese gran fondista que fue Emil Zatopek. En el momento los huesos sudan copiosamente, el Bóer se encuentra hombro a hombro, zancada por zancada, equilibrado con los Leones, mientras Chinandega a cuatro juegos lucha con desesperación por […]

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Recta final. Frente a la mayor exigencia las piernas no pueden flaquear, mucho menos el corazón, decía ese gran fondista que fue Emil Zatopek.

En el momento los huesos sudan copiosamente, el Bóer se encuentra hombro a hombro, zancada por zancada, equilibrado con los Leones, mientras Chinandega a cuatro juegos lucha con desesperación por evitar el desangre.

¿Cómo tener calma con la desesperación aguijoneándote?

León tiene a los dos mejores bateadores de la Liga, Esteban Ramírez y Justo Rivas, agregando un resurgiente Henry Roa; consideren que Rivas es también el máximo jonronero pinolero con 8 y líder impulsador con 36.

En la colina, Aristides Sevilla es autoritario ganador de 7 juegos con Luz Portobanco, Edysbel Benítez y Juan Villalón detrás, confiando en los cierres de Donald Calderón.

El Bóer con un line-up funcional encabezado por el artillero de 12 jonrones Clyde Williams y el empujador de 35 carreras Jorge Luis Avellán, más el aporte ofensivo y defensivo de Raúl Marval y la posibilidad de ver retornar lo más pronto a Jimmy González, enfrenta un problema, y es el brazo cansado de Miguel Gómez.

Sin embargo, la presencia de Juan Figueroa, Gustavo Martínez y Francisco Trejos, calma los nervios de Noel Areas, quien espera suficiente respaldo de Jorge Cortés y Ricardo Gómez.

¿León o Bóer? No importa llegar primero como bien apunta el corrido mexicano, lo importante es llegar a la final, aún perdiendo una sede y saliendo hacia patio ajeno cuatro veces. De eso están claros los dos equipos de rivalidad bien cultivada.

Chinandega tiembla señores. No hay forma de evitarlo. A cuatro juegos del Bóer y León, Chinandega tiene lesionados a ese gran bateador que es Shown Bowman, y al tirador derecho William Juárez, dueño todavía de la mejor efectividad.

Con la pérdida de Caleb Stewart, Jamal Spearman y Ambriorix Concepción, el último Campeón se encuentra en una situación tan terriblemente incómoda, que tendrá que excederse al máximo para escapar a su funeral, provocando asombro.

Cierto, el equipo no puede ser subestimado en el juego por juego. Miguel Pérez, Julio Raudez y algo de Oswaldo Mairena, proporcionan algún aliento, pero es obvio que la tropa carcomida está contra la pared y con ataduras difíciles de soltar.

Con 22 triunfos por 26 de Bóer y León, Chinandega está obligado a rendir encima del 70 por ciento en efectividad para poder lanzarse al asalto. Si Bóer y León logran dos victorias de sus 9 juegos pendientes, Chinandega deberá ganar de 9-6 para buscar cómo sobrevivir.

La ventaja teórica del Bóer es que tiene cuatro juegos con el San Fernando, en tanto Chinandega se fajará cuatro veces con León.

El ganador de esta noche entre Bóer y León conseguirá un avance significativo con su victoria 27, mientras el perdedor verá acercarse al Chinandega a tres juegos, si logra vencer al descartado y por supuesto despreocupado San Fernando.

Cojeando y entablillado, con sus huesos sudando, Chinandega tiene que aproximarse al milagro para proyectarse en esta recta final.

Como decía Zatopek: ¡Vamos piernas, no pueden flaquear ahora! Mucho menos los corazones.