Peludos funcionarios: ellos son gatos y perros que ejercen altos cargos públicos

Ya sea por falta de fe en los humanos, por amor o por tradición, gatos y perros han participado en elecciones políticas e incluso han logrado desempeñarse en altos cargos públicos, con mucha aprobación de sus ciudadanos.

Larry

Desde hace casi un siglo, es tradición que un gato se haga cargo de los problemas de ratones que sufre el 10 de Downing Street, residencia del primer ministro británico. Se trata de un cargo público reconocido y va acompañado de un pago de 100 libras al año (120 euros). Larry es el “ratonero jefe” del gobierno e incluso tiene cuentas en redes sociales, donde comparte su vida diaria y comentarios sobre política.

Larry, el «ratonero jefe» del primer ministro británico, ante su residencia.

Duke

Un peludo perro blanco fue el alcalde de Cormorant Township, Minnesota, desde que ganó unas elecciones, en 2014. Gobernó felizmente a los poco más de mil habitantes de la localidad antes de fallecer por vejez, a los 13 años de edad en febrero de 2019, tras una dura lucha contra la artritis. El funcionario fue reelecto en 2016, pero se retiró oficialmente de la política en junio de 2018. Durante su gestión apareció en muchas vallas publicitarias, encabezó desfiles, fue un defensor de los derechos de los animales y gran amigo de las Scout Girls.

El alcalde Duke encabezando un desfile.

Morris

En 2013 el gato Morris participó en las elecciones locales de Xalapa, capital del estado mexicano de Veracruz. Su campaña se enfocó en el descontento y la decepción de la gente y se lanzó como “candigato” con los eslóganes “A Xalapa le conviene votar por otro animal” y “¿Cansado de votar por ratas?”. Aunque no fue un candidato oficial como sus contrincantes humanos, Morris calentó la contienda electoral y obtuvo 600 votos de personas que escribieron su nombre en la papeleta ese 7 de julio.

Afiche de campaña electoral del «cantigato» Morris.

Max II

Maximus Mighty Dog Mueller II, más conocido por sus vecinos como Max, fue reelecto en 2018 para ser alcalde de los 3,874 habitantes del pequeño pueblo californiano de Idyllwild. Como el poblado no tiene alcaldía propia, en 2012 los miembros de Animal Rescue Friends patrocinaron unos comicios en los que cada voto costaba un dólar y la recaudación se destinaría al rescate de animales, detalla El Periódico. El tío de Max, Maximus I, fue elegido alcalde de Idyllwild en esas elecciones en las que participaron 14 perros y dos gatos. Al morir Max I, en 2013, su sobrino continuó su legado. Su actual periodo de gobierno vencerá en 2023.

Maximus II en un recorrido oficial.

Freddy

Es posible que el ciudadano más querido en Sharon, Wisconsin, sea el alcalde. Puede ser algo difícil de alcanzar para un funcionario humano, pero no para un gato. Freddy es el gordo regidor de las poco más de 1,500 personas que habitan el poblado estadounidense y todos lo adoran. Como alcalde es aplicado, recibe a los ciudadanos y hace rondas en sus territorios. Es un honor encontrarlo en la calle y los carros se detienen a su paso.

El alcalde Freddy en sus oficinas.

Stubbs

Talkeetna es en pequeño pueblo de 800 habitantes situado 120 kilómetros al norte de Anchorage, la ciudad más grande de Alaska. Es conocida porque durante muchos años tuvo como alcalde a Stubbs, un gato amarillo. La leyenda cuenta que los residentes no estaban contentos con ningún candidato humano y por ello Stubbs se presentó a los comicios. Lo cierto es que el poblado no tiene gobierno propio, por lo que el nombramiento parece ser una movida publicitaria para atraer turistas y vender camisetas con la foto del peludo regidor. Stubbs saltó a la fama en 2013, cuando fue atacado por un perro, y falleció el 21 de julio de 2017, luego de gobernar durante veinte años, desde el 12 de julio de 1997.

Stubbs gobernó durante veinte años.

 

 

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