Arte sacro de museo

El museo de arte sacro, Monseñor César Bosco Vivas Robelo, ubicado en el costado sur de la iglesia de Sutiaba, abrió sus puertas en el 2001. De gran valor histórico y religioso por sus piezas que revelan el paso de las misiones religiosas y colonizadora de los siglo XVII, XVII y XIX.

Imágenes del museo de arte sacro en Sutiaba. LA PRENSA/ARCHIVO

El museo de arte sacro, Monseñor César Bosco Vivas Robelo, ubicado en el costado sur de la iglesia de Sutiaba, abrió sus puertas en el 2001. De gran valor histórico y religioso por sus piezas que revelan el paso de las misiones religiosas y colonizadora de los siglo XVII, XVII y XIX.

Según Luis Manuel Somarriba, secretario parroquial y responsable del museo; éste nació por iniciativas de Monseñor Ricardo Clemente Juárez, quien fungía como párroco de la Iglesia de Sutiaba en ese momento.

En aquel momento hizo un llamado a los feligreses, demostrando interés por recopilar la imaginería que se encontraba dispersa entre las diferentes familias, piezas que éstos guardaban con recelo, pero que sabían que pertenecían a las primeras ermitas del pueblo de Sutiaba; Santiago y Veracruz.

Ermitas que después de la colonización, fueron destruidas por las guerrillas intestinas encabezadas por Francisco Malespín de origen salvadoreño, quien en 1843 fue presidente de su país. En diciembre de 1845, éste ataca a Nicaragua y luego huye, pero al llegar a su tierra es asesinado por indígenas de San Miguelito y Sutiaba. La gente de la gran comunidad indígena de Sutiaba como una manera de proteger su patrimonio religioso, sacaron las imágenes de la iglesia y las guardaron celosamente en sus casas.

Monseñor Ricardo Clemente se dedicó a hacer un recorrido por las viviendas de Sutiaba y recuperó algunas piezas, entre ellas: El Cristo de Veracruz, que data de 1680 y que precedía la antigua ermita de Veracruz de la cual aún existen sus ruinas.

Otra pieza importante es el Altar de la Virgen de Guadalupe, esculpida en madera con pan de oro, es una de las tres copias distribuidas en América Latina. En ella observamos grabados los rostros de Carlos V y su Reina.

También podemos apreciar el Expositor de Plata y Oro, que en un inicio su función era puerta de Sagrario, se ve claramente el sello real de la Corona en todos sus bordes, así mismo su función actual es utilizarla en la solemne fiesta del Corpus Cristhi.

Además, habita el museo sacro; San Cristóbal patrono de los choferes, pieza esculpida en madera; su importancia por ser de las piezas de la Escuela de imaginerías venidas a América, existiendo únicamente tres en el continente, y por lo tanto la hace única en Nicaragua.

Lo acompaña un San Lázaro, imagen elaborada por artesanos nicaragüenses, pertenece al relato del pasaje bíblico del Nuevo Testamento que nos narra la historia del rico Epulón y Lázaro, siendo este último el que recogía las migajas que caían de la mesa de su amo. Y según Somarriba, la gente le rinde bastante culto el Domingo de Ramos, por ser el santo de los enfermos de la piel, según los feligreses es un santo muy milagroso.

Una pieza más de colección es El Cristo de Altar, cristo de madera entronizado en la cúpula del altar mayor, imagen bien acabada por su estructura y dimensiones, ya que muestra de manera plástica las facciones humanas.

Existe otras piezas, propias del templo de San Juan Bautista, que por su antigüedad están en el museo; por ejemplo El Retablo de la Virgen de Guadalupe, que se venera en la celebración de la misa. Así como el cáliz, el copón o ciborio, la patena, algunos resplandores y coronas utilizados en las celebraciones especiales y en semana santa, piezas en oro y plata.

De igual manera, se observan valiosas piezas que se desconoce a que ermitas pertenecieron, están; el retablo donde se encuentra San Cristóbal y Santa Lucía, patrona de los no videntes.

Guardan en este museo, las imponentes e históricas columnas salomónicas, que según datos pertenecieron a lo que fue el primer altar mayor de la parroquia de San Juan Bautista, en el año 1700.

Es preciso señalar que cuando León Viejo fue destruido por la erupción del Momotombo, el traslado de la iglesia y sus pertenencias fue a la iglesia de Sutiaba, con la imagen de la Merced a quien se le dio asilo en la parroquia de San Juan y luego se trasladó al actual santuario con su mismo nombre.

Finalmente apreciamos en el museo, a nivel general, la expresión del barroco nicaragüense, que se caracteriza por la riqueza ornamental de sus piezas, con su integración plástica e incorporación de elementos escultóricos de piedra tosca y ornamentos abstractos entre otros.

Un recorrido por las piezas de arte religioso, que albergan imágenes de los desaparecidos templos de Santiago y Veracruz en la comunidad de Sutiaba, en León

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