Muebles de fibra de plátano con más demanda

La diversificación de productos para “atender mejor al cliente”, una página web donde se encuentra información de sus creaciones de madera y una creciente expansión de mercados para la venta de muebles hechos de cepa de plátanos son algunos de los logros de los hermanos Narciso y Ricardo López, cuyo taller está ubicado en Masatepe, localidad de Masaya.

 Luego de varios días de trabajo este es el producto final. El precio de los muebles varía en dependencia del estilo y tamaño, oscila entre los 12 mil hasta 21 mil córdobas. LA PRENSA/U.MOLINA

La diversificación de productos para “atender mejor al cliente”, una página web donde se encuentra información de sus creaciones de madera y una creciente expansión de mercados para la venta de muebles hechos de cepa de plátanos son algunos de los logros de los hermanos Narciso y Ricardo López, cuyo taller está ubicado en Masatepe, localidad de Masaya.

[doap_box title=»Los precios» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

  • Como promedio un juego de muebles elaborado a base de fibra de plátano cuesta 12 mil córdobas. Hay otros que valen 15 mil córdobas, un comedor cuesta 14 mil e incluso hay algunos modelos que los han vendido hasta en 21 mil córdobas.

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Con más de cinco años dedicada a la elaboración de muebles hecho a base de la fibra de banano, Cesia Alemán Ortiz, del municipio de Masatepe y propietaria de mueblería El Arte, dijo a LA PRENSA que la aceptación ha venido creciendo un poco más a nivel nacional como internacional.

Dijo que la exportación se ha elevado porque consideran que el material usado es totalmente ecológico, “nuestra mayor clientela son los extranjeros que le dan un gran valor al mueble hecho con fibra natural, porque nosotros tenemos cuidado con los químicos que usamos, además trabajamos con una platanera de Belén en Rivas y con el banco de madera certificada del Pacífico ubicado en Masaya”, explicó Alemán.

“Iniciamos este trabajo porque (en ese entonces) había escasez de mimbre, problemas con el Marena, no teníamos apoyo gubernamental, entonces decidimos crear otro ambiente en las casas, aunque fue bastante largo llegar hasta ese proceso. Actualmente la fibra tiene un mantenimiento garantizado por un químico que nos viene desde México, que es el que le da el impermeabilizante para que (el mueble) se pueda lavar y no agarre hongos”, aseguró.

Recomendó que para la elaboración de este tipo de muebles se tiene que hacer con las fibras que se producen en el sur del país, “porque esa soporta agua y sol, y estar en la intemperie”, agregó Alemán.

Esta mueblería, que en sus primeros pasos contaba con dos trabajadores y que actualmente genera empleo a 20 cabezas de familias, elabora diferentes tipos de muebles. En el caso de mueblería El Arte, a la cepa de plátano se le rocía un fertilizante para eliminar los hongos, luego se parte por el centro y se expone por 45 días al sol, luego que es procesado empieza la parte artística de los tejedores sobre el mueble.

Cuando los muebles son terminados se les aplica un preservante a base de productos naturales. Venden el 40 por ciento a nivel nacional y el 60 por ciento al mercado internacional. Dicen que pueden trabajar con una producción de 200 unidades por trimestre.

Alemán dijo que no tienen financiamiento ni algún tipo de capacitación de entidad gubernamental, “trabajamos de forma independiente, no estamos siendo atendidos por el gobierno actual, con los únicos que trabajamos son con un proyecto holandés que se llama Jagwood, ellos nos dan asistencia técnica en lo referente a mercadeo y cooperación en maquinaria para nuestros talleres tecnológicos”, destacó.

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También se utiliza la fibra de plátano para elaborar jarrones y otros productos. LA PRENSA/U.MOLINA

Doña Marlene Álvarez, esposa de don Ricardo López, comentó que los muebles de fibra de plátano se han vuelto cada vez más populares. Si bien es cierto los elaboran desde hace seis años, es desde el año pasado que estos productos se han “comenzado a mover más”, incluso hacia el exterior.

“Cuando miramos que tenía más demanda le metimos más a estos (muebles de fibra de plátano) porque no tengo competencia, la demás gente sí con los otros muebles y por eso se dan regalados, aquí hay muchos intermediarios que compran adentro y vienen a poner afuera, además no hay un taller como el nuestro donde haya trabajadores dedicados a esta actividad”, dijo.

Álvarez comentó que ha sido muy importante el apoyo que les ha dado el organismo CIDEL, pues les han brindado capacitaciones, comenzaron a ir a ferias, tienen brochures y hasta una página web, cuya dirección es www.carpinteriahermanoslopez.blogspot.com

Han exportado por cuenta propia hacia Costa Rica y Panamá y sus muebles incluso han sido llevados hasta Palestina por personas particulares que han comprado por cuenta propia. Por supuesto los distribuyen a nivel nacional.

“SOMOS PERSEVERANTES”

A doña Marlene se le encuentra en su sala de ventas ubicada en la Antigua Estación de Tren, hoy Mercado de Artesanías de Masatepe. Comentó que hace cuatro años están en este lugar, aunque la experiencia de elaboración de muebles la tienen desde hace unos 12 años.

“Somos perseverantes, uno espera a diario al cliente y hay que ser perseverante para sacar adelante el taller, los hijos, si nosotros no perseveramos no hay trabajo para ellos”, comentó doña Marlene, destacando que en el taller hay unos ocho trabajadores que laboran directamente. “Yo me preocupo también porque ahí están las manos de mis hijos trabajando, ellos necesitan (el trabajo) y los otros que tienen familia a quien mantener, yo no descanso, hasta el domingo estoy aquí”, dijo.

 En el taller de los hermanos Narciso y Ricardo López  el trabajo es intenso. Se necesitan en promedio de unos 15 días para obtener el producto final.
LA PRENSA/U. MOLINA

Comentó que el inicio fue duro, pues no vendían directamente sino a través de intermediarios “y por una necesidad, el intermediario le dice le voy a dar tanto y al final aceptábamos por la necesidad, eso no era justo, ahora el taller está libre, sin deudas y no hay intermediarios”.

Ahora tienen como seis años de trabajar sin intermediarios. “No había un valor antes y solo se buscaba el intermediario que había que buscar hasta en su casa, solo se sacaba lo de la materia prima y la inversión y apenas quedaban unos mil pesos, hoy no… directo es mejor, sale uno más rápido adelante”, comentó.

LA ELABORACIÓN

Carlos Alberto González Hernández trabaja en el taller de los hermanos López y es uno de los calificados para elaborar estos muebles. Comentó que las cepas de plátano, de donde obtienen las trenzas para forrar los muebles, son traídas de Rivas y la Isla de Ometepe. Cada cepa puede oscilar entre diez, 15 y hasta 20 dólares, en dependencia del tamaño.

Como el proceso es manual y lento, en promedio se hace un juego de muebles semanalmente. Además elaboran canastas, jarrones, bolsos, sombras, espaldares, comedores, incluso hasta bares han hecho.

Comentó que los muebles tienen una duración de cuatro años “en dependencia del uso”, sin embargo dijo que pueden repararse. “Comienza a reventarse quizás porque hay fibras más débiles que otras, pero los reparamos, les damos mantenimiento para que tenga mayor durabilidad”.